La representación permanente de Marruecos ante la Unión Europea y la OTAN envió este lunes un correo electrónico a varios eurodiputados con el objetivo de exponer la posición de Rabat ante el debate celebrado este martes en el Parlamento Europeo sobre la invasión de Ceuta.
El documento, al que han tenido acceso medios como El Español o El Mundo, busca desvincular a Marruecos de cualquier responsabilidad en el ataque a la ciudad autónoma y se apoya, entre otros argumentos, en las declaraciones realizadas públicamente por el Gobierno de Pedro Sánchez.
Durante el pleno de la Eurocámara, que hasta ahora no ha hecho nada por ayudar a España, la eurodiputada del PNV Oihane Agirregoitia desveló la existencia del correo y leyó parte de su contenido. El mensaje señala que las autoridades marroquíes están investigando las causas y los responsables de lo ocurrido y apunta a dos posibles factores: las campañas de desinformación difundidas a través de las redes sociales y la actuación de las redes de tráfico ilícito de" migrantes" y de trata de seres humanos, las excusas tradicionales para exculpar a la dictadura marroquí
Uno de los principales argumentos utilizados por Marruecos para rechazar cualquier responsabilidad es precisamente la posición mantenida por el Ejecutivo español.
Según recoge el correo, "el Gobierno español ha declarado públicamente que la información de la que dispone no permite responsabilizar a Marruecos de estos acontecimientos".
Rabat añade que España también habría reconocido la "rápida y activa cooperación" marroquí para facilitar el retorno de la mayoría de los inmigrantes que entraron irregularmente en Ceuta. Nada más lejos: hasta tres ministros del régimen alauyita han reivindicado la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla durante esta invasión que ya dura 45 días.
Marruecos plantea además una cuestión política: "¿Qué interés tendría Marruecos en provocar una grave crisis con España y la Unión Europea?", especialmente, sostiene, en un momento en el que la UE constituye su principal socio y las relaciones bilaterales atraviesan una etapa de fortalecimiento.
El Gobierno marroquí añade otro argumento relacionado con la fecha de los acontecimientos. Se pregunta si tendría sentido que Rabat hubiera provocado deliberadamente una "crisis migratoria" coincidiendo con el Día del Trono, una jornada de gran importancia simbólica en Marruecos.
Uno de los puntos centrales del mensaje es el supuesto compromiso de Rabat de readmitir a todas las personas afectadas por la crisis migratoria. Marruecos asegura que, dada la "naturaleza excepcional, la magnitud y la complejidad" de la situación, se compromete a readmitir a todos los "migrantes" que entraron irregularmente en Ceuta, incluidos ciudadanos marroquíes, menores no acompañados y nacionales de terceros países.
La promesa contrasta, sin embargo, con las dudas expresadas durante el pleno por Agirregoitia, quien reclamó que ese compromiso se materialice y cuestionó que las imágenes y la información recibidas hasta ahora sean coherentes con lo anunciado por Rabat.
El Gobierno marroquí también trata de justificar la actuación de sus fuerzas de seguridad durante los días 30 y 31 de julio. Pese a que existen cientos de vídeos e imágenes en la que las fuerzas de seguridad y militares marroquíes permiten, participan y colaboran en el transporte de los invasores de Ceuta desde muchas partes del país, Rabat sostiene que la llegada repentina de "varias decenas de miles de personas" en un periodo de tiempo muy reducido, muchas de ellas dispuestas a cruzar el Mediterráneo poniendo en riesgo sus vidas, no podía ser abordada mediante el uso de fuerza letal.
En el mismo sentido, afirma que el empleo de este tipo de fuerza tampoco puede considerarse una solución para gestionar los flujos migratorios y defiende que su actuación se ajustó a las normas aplicables.
El correo enviado a los eurodiputados también pretende poner en valor una supuesta cooperación entre Marruecos con España y la Unión Europea en materia migratoria.
Las autoridades marroquíes aseguran que entre 2023 y 2025 impidieron más de 227.000 intentos de cruces irregulares y desmantelaron más de 1.050 redes dedicadas al tráfico ilícito de migrantes y a la trata de seres humanos.
Con estos datos, Rabat sostiene que ha cumplido "sistemáticamente" sus compromisos con España y la UE y trata de presentar la crisis de Ceuta como un fenómeno excepcional vinculado a redes criminales y campañas de desinformación, y no como una acción atribuible al Estado marroquí.
La comunicación de Marruecos fue remitida a una parte de los miembros del Parlamento Europeo. Aunque Agirregoitia afirmó durante el pleno que el mensaje había llegado a "todos" los eurodiputados, representantes del Partido Popular y Vox aseguran que no recibieron el correo. También algunos eurodiputados socialistas señalan que no tuvieron constancia de la comunicación.