Parece claro que Pedro Sánchez no busca en la “ley de nietos” reparar una injusticia histórica...
Parece claro que Pedro Sánchez no busca en la “ley de nietos” reparar una injusticia histórica. Busca votos. El presidente sanchista ha demostrado otra vez más su habilidad política para encontrar el pretexto. Porque se trata de eso, de un pretexto que permita otorgar la nacionalidad española y el derecho a votar a varios cientos de miles de extranjeros. El Tribunal Supremo, atento a su deber de administrar Justicia, ha interceptado la “ley de nietos”, ya veremos con qué eficacia, puesto que Sánchez y sus compinches escudriñarán todas las triquiñuelas en tenaz esfuerzo para que la “ley de nietos” siga adelante y el sanchismo pueda alterar el censo electoral. Se trata, según los expertos, de un descomunal pucherazo presuntamente refugiado en la legalidad.
OK Diario ha sustentado en Buenos Aires la denuncia de la maniobra sanchista. Su enviada especial, Paula Ciordia, investigó la situación y, en una información que no tiene desperdicio, relata muchas de las falsedades y contradicciones a través de las cuales Pedro Sánchez pretende combatir las encuestas científicamente serias, que anuncian la catástrofe del presidente en las elecciones generales.
Por poner un ejemplo. Para conseguir la carta de nacionalidad, y el derecho a votar en las elecciones generales españolas, un solicitante se ha apoyado en que su “bisabuelo huyó de la dictadura de Franco en 1930”. Esperemos que el Tribunal Supremo intervenga de manera decisiva y aclare las insidias y falsedades de una operación enmascarada tras la llamada “ley de nietos”, y que no es otra cosa que una fórmula para alterar el censo electoral y modificar esa votación general de 2027 que el PSOE sanchista tiene perdida.