El Departamento de Justicia de EEUU presentó cargos contra cinco personas prófugas, entre ellos dos cubanos y un venezolano, vinculadas a los servicio de Inteligencia de Rusia por pertenencia a una red que reclutaba y planificaba asesinatos selectivos en todo el mundo.
La red estaba dirigida por Rusia, objeto de la acusación formal desclasificada el martes, que pagó o intentó pagar a individuos para operaciones de vigilancia y ejecución de asesinatos selectivos, además de encargar "actos terroristas contra infraestructuras civiles y militares" en países alineados con Ucrania.
Dos de los acusados son de nacionalidad cubana: Oemis Romagoza Durruthy, de 35 años y miembro influyente de la diáspora cubana residente en Rusia, y Yaidel Delgado Suárez, de 35 años también conocido como Viking, reclutador, según el comunicado.
También fue imputado Angel Eduardo Castro, de 22 años y nacionalidad venezolana, "quien participó junto con Suárez en el reclutamiento de personas radicadas en Estados Unidos para vigilar e intentar asesinar a un destacado disidente ruso".
Los otros dos miembros son de nacionalidad rusa: Yuri Khrameev, de 63 años y excoronel de los servicios de inteligencia rusos; Kirill Khrameev, de 27 años, oficial del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) e hijo de Yuri Khrameev.
"Estos acusados presuntamente operaban como parte de una red mundial de asesinatos con ramificaciones en Estados Unidos, intentando reclutar a ciudadanos estadounidenses y extranjeros para perpetrar homicidios por orden del Kremlin", declaró el Fiscal General Adjunto de Seguridad Nacional, John A. Eisenberg.
La nota indicó que la red operada al menos desde 2024 y sus operaciones se centraron "en disidentes y desertores rusos y, más recientemente, en naciones consideradas aliadas de Ucrania".
"Últimamente, miembros de la Red RIS han intentado reclutar a varias personas dentro de los Estados Unidos para llevar a cabo labores de vigilancia previa a operaciones y asesinatos en el país.