Jesús, Pedro y Santiago han vivido con nervios la noche. Durante los últimos días han mimado con especial cariño y dedicación al reloj de la Puerta del Sol. A medianoche, doce campanadas han saludado a 2009, y millones de españoles, aún masticando a duras penas las uvas, han gritado el inexcusable “feliz año nuevo”, y los tres relojeros han podido respirar tranquilos.
Desde las nueve de la noche se encerraron dentro de la torre, en la que cada uno tiene una misión asignada desde hace más de tres décadas: uno se encarga de bajar la bola dorada manualmente, otro vigila el segundero y un tercero controla el proceso general.
La costumbre española de tomar las uvas al ritmo de las 12 campanadas de la Nochevieja va a cumplir un siglo. La creencia popular sitúa el origen de esta tradición en 1909, cuando la extraordinaria cosecha de uvas de esa temporada llevó a los viticultores españoles a repartir el excedente y alentar el consumo para atraer la buena suerte.
Perfectamente arraigada la popular fiesta que se montaba bajo el reloj de la Puerta del Sol, llegó la bendición definitiva de la unión de hecho entre campanadas y uvas: el 31 de diciembre de 1962 Televisión Española comenzó a transmitir "las 12 campanadas". Pero lo más admirable de esta fiesta es su extensión, porque España es sólo uno de los múltiples ejemplos de tradición, superstición y festejo en la última noche del año.
Australia, la primera Los australianos han comenzado a festejar 2009 con el famoso espectáculo pirotécnico de Sídney, la llegada del Año Nuevo y el final de un 2008 marcado por una crisis financiera que se extendió por todo el mundo.
Varias decenas de miles espectadores se congregaron en la bahía de Sydney antes de la medianoche (13:00 GMT) para dar la bienvenida al 2009, y participar en el festival que han organizado las autoridades, y que cost ócerca de 4 millones de dólares (2.855 millones de euros).
Los famosos fuegos artificiales de Sydney, una de las primeras ciudades del mundo en darle la bienvenida al Año Nuevo, iluminaron los edificios emblemáticos de la ciudad, como la famosa casa de la Ópera y el Puente Metálico.
Nueva York entra en 2009 con la ayuda de los ClintonBill y Hillary Clinton, dos de los vecinos neoyorkinos más populares, han sido protagonistas del año nuevo en la ciudad de los rascacielos, dispuestos a dejar atrás doce meses convulsos en los que se han sucedido las sorpresas desagradables. El matrimonio Clinton ha accionado con el alcalde Michael Bloomberg el dispositivo que ha iniciado el descenso de la espectacular esfera de cristal con que se marca el transito de un año a otro en la Gran Manzana.
Los residentes de la Gran Manzana y en el resto del Estado afrontan 2009 con la certeza de que tendrán que pagar más en los trámites oficiales o en el transporte y que recibirán menos servicios que en los recientes años de bonanza. Pero el millón de celebrantes que suele darse cita cada Nochevieja en Times Square y sus aledaños, entre rigurosas y amplias medidas de seguridad, apartarán de su mente por unas horas de tan sombrío panorama y pondrán el mejor ánimo en disfrutar del espectáculo musical que los organizadores han preparado este año.
Ludacris, Parachute, Taylor Swift, Lionel Richie y el popular grupo Jonas Brothers, entre otros artistas, han amenizado las horas previas al descenso de una bola de casi 4 metros de diámetro y 5,4 toneladas de peso, que está compuesta de 2.668 triángulos de cristal e iluminada por 32.256 lámparas LED.
Londres celebra, pero recuerda a sus secuestradosThe London Parade, el desfile con el que la capital británica da tradicionalmente la bienvenida al año nuevo, tiene este 1 de enero de 2009 un recuerdo especial para los cientos de colombianos secuestrados por la guerrilla. La embajadora colombiana en Londres, Noemí Sanín, ha representado a los representantes diplomáticos latinoamericanos en la celebración y formó parte del jurado del desfile, que cumple su 23 aniversario.
Sanín pidió a las autoridades londinenses que "al mismo tiempo que se celebra el año nuevo, se pida por la libertad de los secuestrados y no dejar a las personas que en Colombia viven sin libertad", informó la embajada colombiana en un comunicado. Un coche con las banderas de Colombia y del Reino Unido mostrará imágenes que simbolizan la defensa de la libertad y la condena al secuestro, junto a dos pancartas con el lema: "The London Parade supports victims of kidnap in Colombia" (El desfile de Londres apoya a las víctimas del secuestro en Colombia). El desfile comenzó a las 12.00 GMT y finalizó aproximadamente tres horas después en la céntrica plaza de Picadilly.
Rusia tira la casa por la ventanaLos rusos, fieles a su tradición de echar la casa por la ventana para recibir el Año Nuevo, celebraron la llegada de 2009 con diez días de fiesta pese a la crisis económica mundial, que ya se deja sentir en el país. Ni las turbulencias financieras ni la caída de los precios del petróleo ni el desplome de las bolsas llevaron a las autoridades rusas a modificar el calendario festivo, que en la práctica cierra el país por vacaciones del 1 al 10 de enero, inclusive.
De hecho, las vacaciones de Año Nuevo son los primeros cinco días del primer mes del año, pero gracias a que el día 7, la Navidad Ortodoxa, también es festivo y a la norma legal que establece que las fiestas que caen en sábado o domingo se trasladan al próximo día hábil, los rusos gozan de un "megapuente" de diez días.
Las encuestas señalan que este año el 75 de por ciento de los rusos han recibido las doce campanadas en sus hogares, casi veinte puntos porcentuales más que el año pasado. Como siempre, el televisor ha sido acompañante indefectible de los festejos.