Rafael Ansón Oliart, presidente de honor de la Real Academia de Gastronomía, participará el próximo 24 de septiembre en la Cumbre Mundial de los Valores Universales, que tendrá lugar en la sede del Comité Olímpico Español, en Madrid, bajo la presidencia de H.R.H. Emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne Al Hassani, presidente de Les Valeurs du Monde Unis. La convocatoria reunirá a responsables institucionales, diplomáticos y representantes de los ámbitos deportivo, cultural, social y académico alrededor de una reflexión común sobre liderazgo, responsabilidad, dignidad humana y Concordia Humanista.
Ansón formará parte de la mesa “El valor de la salud y de la vida. Deporte, prevención y humanidad al servicio de los demás”, prevista para las 13:00 horas y moderada por Roberto Gómez. Su intervención incorporará una perspectiva vinculada a la alimentación y a la gastronomía entendidas no solo desde el producto o la cocina, sino también desde su relación con la salud, la educación, la cultura, la convivencia y la calidad de vida.
Doctor en Derecho y con una amplia trayectoria institucional y profesional, Rafael Ansón ha desarrollado durante décadas una actividad estrechamente vinculada a la evolución y proyección de la gastronomía española. Durante casi tres décadas presidió la Real Academia de Gastronomía, institución de la que posteriormente fue nombrado presidente de honor, y ha mantenido además una intensa actividad en organizaciones gastronómicas de ámbito iberoamericano e internacional, en un periodo en el que España pasó de contar con una tradición culinaria consolidada a convertirse también en una referencia internacional de innovación, creatividad y cultura gastronómica.
Su recorrido ha estado asociado a una visión amplia de la gastronomía, entendida no como un ámbito aislado, sino como un espacio en el que confluyen salud, identidad, economía, cultura y relaciones sociales. Esa mirada encuentra una correspondencia directa con el contenido de la mesa en la que participará, concebida para abordar la salud desde una perspectiva que incluya la prevención, los hábitos, la actividad física, la alimentación y el bienestar, entendiendo que la protección de la vida no depende únicamente de grandes decisiones médicas o institucionales, sino también de prácticas cotidianas que condicionan la calidad de vida de las personas.
La presencia de Rafael Ansón se integra además en el marco general de la Cumbre, articulado alrededor de la Concordia Humanista, un concepto que parte de la convicción de que las sociedades no necesitan borrar sus diferencias para construir espacios compartidos, sino reconocer una dignidad común que permita convivir preservando identidades, culturas, creencias y tradiciones diversas. Esa idea constituye uno de los ejes centrales de las jornadas de Madrid.
Una de las principales referencias históricas de esta iniciativa es el legado del Emir Abd al-Qadir al-Jaza’iri, dirigente, intelectual y hombre de fe recordado especialmente por su actuación durante los acontecimientos de Damasco de 1860, cuando intervino para proteger a miles de personas amenazadas por la violencia, entre ellas miembros de comunidades cristianas. Su figura ha quedado asociada a una concepción de la autoridad en la que la protección de la dignidad humana prevalece sobre las divisiones comunitarias, principio que la Cumbre traslada a distintos ámbitos de la vida contemporánea.
En el caso de la mesa del 24 de septiembre, esa reflexión se proyectará sobre la salud, la prevención, la alimentación y la responsabilidad hacia los demás, ámbitos en los que la gastronomía adquiere una dimensión especialmente significativa porque, además de responder a una necesidad biológica, forma parte de la cultura, de la identidad y de la forma en que las personas se relacionan. Compartir una mesa constituye, en ese sentido, una de las prácticas sociales más universales, porque preserva tradiciones, facilita el encuentro entre personas diferentes y ofrece un espacio común sin exigir que las diferencias desaparezcan.
La participación de Rafael Ansón en la Cumbre de Madrid tendrá continuidad en la próxima edición, ya que Les Valeurs du Monde Unis ha previsto reconocer su trayectoria en 2027 con una distinción destinada a poner en valor su contribución a la gastronomía, la cultura y su proyección social. El anuncio permitirá vincular su intervención de este año con un reconocimiento posterior al conjunto de una trayectoria desarrollada durante uno de los periodos más significativos de transformación de la gastronomía española.
Su presencia el próximo 24 de septiembre incorpora así a la Cumbre una reflexión especialmente cercana a la vida cotidiana: cómo la alimentación, la salud y la experiencia de compartir pueden convertirse también en formas concretas de cuidado, convivencia y reconocimiento del otro.