Editorial

Despliegue policial para proteger la seguridad de Sánchez en Barcelona, pero no la soberanía de Ceuta

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Martes 29 de septiembre de 2026

Pedro Sánchez ha viajado a Barcelona como si fuera a la guerra. El Ministerio del Interior, a diferencia de en Ceuta, ha desplegado un Ejército de policías para proteger al presidente del Gobierno de las protestas de los separatistas más radicales y violentos. El Ayuntamiento, además, ha cortado numerosas calles para que la comitiva pudiera circular a su antojo por la capital catalana. El blindaje bélico ha sido un éxito y el líder socialista ha vuelto a La Moncloa sin el menor rasguño. Como buen galgo de Paiporta, se ha escabullido del peligro y está sano y salvo. Nadie sabe a qué fue a la capital catalana. Pero ya está de vuelta.

Mientras tanto, este mismo lunes, un coche kamikaze marroquí irrumpía en la frontera de Ceuta y se saltaba el control policial ante la perplejidad de los agentes españoles que permitieron que llegara hasta el centro de la ciudad. Luego, el conductor huyó. Si Marlaska desplegara a sus agentes como en Barcelona, las calles y playas estarían despejadas y limpias y el kamikaze en la cárcel. Sin embargo, en la ciudad autónoma, 60 días después de la invasión, las fuerzas de seguridad españolas, en cumplimiento de las órdenes de Interior, permiten que los muchos cabecillas de los servicios de inteligencia enviados por Rabat organicen las movilizaciones de la marabunta de inmigrantes que campan a sus anchas por todos los rincones. Y ni siquiera son encarcelados por la policía los que violan a menores a la vista de todos. Las pocas veces que son detenidos, enseguida son liberados o, como mucho, expulsados. Eso sí, Pedro Sánchez salió indemne de la encerrona de Barcelona.

En su despedida, después de su destitución, que no dimisión, el delegado del Gobierno en Ceuta confirmó que la invasión se produjo por la complicidad de Pedro Sánchez con el régimen marroquí. Pues el Gobierno desoyó los avisos del CNI, de la Policía y la Guardia Civil de la inminente llegada de 80.000 inmigrantes. Las puertas de la frontera estuvieron abiertas de par en par los días 30 y 31 de julio tanto en el lado de Marruecos como en el de España. Lo que se difundió por las redes sociales. Todo el mundo lo sabía. Pero Marlaska ordenó que no se actuara; más bien, que se facilitara la entrada de la marabunta de marroquíes y subsaharianos. Y así, 60 días después, Ceuta sigue tomada por las hordas trufadas de yihadistas, mientras los ceutíes que pueden abandonan la ciudad. Eso sí, Pedro Sánchez salió indemne de la encerrona de Barcelona.

Si el Gobierno hubiera activado el mismo despliegue policial en defender la soberanía de Ceuta que el pellejo del presidente, nunca se hubiera producido la invasión. Marlaska, sin embargo, cumplió con su verdadera misión. Por eso, Pedro Sánchez salió indemne de la encerrona de Barcelona.

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