El Teatro Coliseum de Madrid acoge a partir del 1 de octubre El alma al aire, el nuevo musical inspirado en las canciones de Alejandro Sanz. Producido por Stage Entertainment, responsable de El Rey León o Anastasia -, el montaje está basado en una historia original del dramaturgo Álvaro Tato.
El musical incluye sus grandes éxitos Y si fuera ella y Corazón partío y ha contado con la participación del cantante durante un proceso de creación que ha durado cuatro años.
Alejandro Sanz, madrileño de nacimiento pero de raíces gaditanas, ha conseguido posicionarse como uno de los artistas más galardonados e influyentes. Desde sus inicios como artista en 1991, Sanz ha ganado más de 20 Grammy convirtiéndose en el artista español más galardonado en estos premios.
El cantante admite que siempre fantaseó con que sus canciones se interpretaran en un escenario de una manera diferente. “La verdad es que me ha sorprendido muchísimo el nivel del musical”, dice en una nota de la productora.
Al igual que obras de teatro exitosas como Mamma Mia! o Tina, cuyas tramas se desarrollan alrededor de ABBA o Tina Turner, las canciones que forman parte de El alma al aire son un reflejo de la trayectoria musical de Sanz, pero no de su vida. La obra no es un biopic sino una historia de ficción.
Tato, encargado de escribir el guion, ha concebido el musical “como una historia de amor a las raíces” y como una carta de amor a nosotros mismos: “A la posibilidad de querernos, de atrevernos a ser lo que queremos ser, no lo que la sociedad nos dice que tenemos que ser”.
La trama traslada al espectador a la costa de Cádiz, al pueblo ficticio de Gazuela, en la que se desarrolla la historia de Ale, su protagonista, un joven músico con gran talento y miedo escénico quien, junto a su familia y amigos, se ven afectados por la llegada de Alma, una madrileña que se instala en el pueblo con sus dos hijas. Esta historia coral ofrece a partes iguales escenas de amor, tristeza y reflexión.
Con la participación en directo de diez músicos y un nutrido elenco, encabezado por Pepe Nufrio (Ale), Miriam Madrid (Alma) y la bailaora Inma la Carbonera, el musical juega con la iluminación, como una gran luna de luz cambiante, y la escenografía, incluidos efectos de agua, para representar el universo de las canciones del artista.
Jonathan Kent, director musical de la obra, cuyas producciones se han representado en ciudades como Nueva York, Londres y Dublín, es reconocido por haber dirigido ópera en instituciones prestigiosas, en concreto, el Royal Opera House en Londres. Sobre este proyecto, reconoce que cada musical es “difícil de crear” porque la música tiene su propia narrativa: “Estas canciones forman parte del imaginario de todo un país y yo tengo que crear una historia con ellas: todo un lujo”.
“Alejandro Sanz no es solo la banda sonora de una generación, sino de varias", dice Tali Pelman, directora general creativa de Stage Entertainment, que admite que "conectar directamente con todas esas generaciones es una oportunidad de ensueño”.