AL AIRE LIBRE

ACIERTO DE FEIJÓO

Luis María ANSON | Jueves 08 de octubre de 2026
Alberto Núñez Feijóo ha aprendido mucho. Vino de regir eficazmente una Comunidad Autónoma...

Alberto Núñez Feijóo ha aprendido mucho. Vino de regir eficazmente una Comunidad Autónoma y le ha costado no pocos trabajos y desasosiegos entender lo que es la política nacional. Pero lo ha conseguido y prueba de ello es el gran acierto del primer acto de su precampaña.

          El presidente del Partido Popular ha visitado una vez más Ceuta, que ha sido el gran fracaso de Pedro Sánchez sobrepasado por los hechos, atado, según aseguran algunos, al Rey de Marruecos que dispone de secretos atenazadores del presidente del Gobierno español. Tarde y mal, Pedro Sánchez ha ido tomando medidas estériles sobre la invasión padecida por Ceuta, ciudad que hoy sigue temblando por la situación que le ha creado la tórpida actuación del Gobierno español y del cinismo de su presidente.

          Alberto Núñez Feijóo no solo ha acertado al visitar Ceuta y desbaratar el silencio mediático al que los alfiles periodísticos de Sánchez pretenden someter a la ciudad invadida. Es que además ha hablado de forma clara y rotunda sobre lo que se debería haber hecho, comprometiéndose, de ser elegido nuevo presidente del Gobierno, a abrir como primera carpeta preferente la situación de Ceuta, que no solo hiere a España sino a toda Europa. En muy poco tiempo la ciudad debe ser fortalecida con las construcciones necesarias, aparte de dotar a los Ejércitos y a las Fuerzas de Seguridad de todos los medios necesarios para hacer imposible una nueva invasión.

          Bien por Feijóo. A diferencia de lo que ocurrió en el año 2023, ha demostrado que aprendió lo necesario para hacer frente a Pedro Sánchez, a sus engaños, a sus mentiras, a las trampas que políticos de relieve vaticinan que intentará instrumentar.

          El pueblo español va a padecer seis semanas de extrema tensión. Estas no son unas elecciones normales. El sanchismo, con Pedro Sánchez a la cabeza, está dispuesto a hacer todo lo que sea necesario para ganar unos comicios que, según las encuestas científicamente serias, tiene perdidos. Y la derrota no llevaría a Pedro Sánchez a sentarse en el sillón de la oposición sino, con bastante probabilidad, en el banquillo de los acusados.