La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha dicho este viernes que cualquier sensación de angustia que pueda experimentar un profesional de la Justicia les preocupa, tras conocerse la presunta operación de las cloacas del PSOE junto a un clan del narcotráfico para "eliminar" a la magistrada Beatriz Biedma, que instruyó el caso del hermano de Pedro Sánchez.
"Cualquier sensación de angustia que pueda experimentar cualquier profesional de la Administración de Justicia obviamente nos preocupa y nos ocupa", ha afirmado Peramato a preguntas de periodistas en Salamanca, donde ha impartido la conferencia inaugural del Máster y el Doctorado de Estudios de Género de la Universidad de Salamanca.
La fiscal general, sucesora del inhabilitado Álvaro García Ortiz, se ha limitado a hacer esa fría declaración y a mostrar "respeto" por las afirmaciones de Biedma tras indicar que no iba a hablar de procedimientos en trámite porque no debe hacerlo y porque los procedimientos deben seguir su curso, y por respeto a los compañeros que intervienen en ellos.
Biedma declaró este jueves en la Audiencia Nacional como perjudicada en la causa contra Leire Díez y otros exdirigentes del PSOE como Santos Cerdán por presuntas maniobras para torpedear investigaciones judiciales que pudiesen afectar al partido o al Gobierno.
Según informaron a EFE fuentes jurídicas, esta magistrada ha contado al juez que varios abogados le comunicaron que alguien que se hacía pasar por su hermano o su secretario iba al colegio de sus hijas, cuando ella no tiene ni hermano ni secretario.
Biedma no sabe si Leire Díez, a quien no conoce, estaba detrás, pero su declaración se ha centrado en la figura de Luis José Sáenz de Tejada, un juez expulsado de la carrera que le tenía animadversión por haberse encargado de la causa judicial abierta contra él por violencia machista, en la que acabó condenado, y que publicó multitud de vídeos atacándola,