La ONU alertó este viernes de que el Yemen ha vuelto a una guerra "a gran escala", con más de 200.000 desplazados desde agosto y una crisis humanitaria agravada por los combates, e instó a las partes a proteger a los civiles y retomar las negociaciones para "evitar una mayor desestabilización" regional.
El enviado especial de Naciones Unidas para el Yemen, Hans Grundberg, advirtió hoy en una sesión del Consejo de Seguridad de que los enfrentamientos se han extendido y que los civiles, en particular las mujeres y los niños, "vuelven a soportar las consecuencias de la violencia".
"En las últimas semanas, el Yemen ha vuelto a una guerra a gran escala, con hostilidades extendidas por múltiples frentes", dijo.
Según explicó, las fuerzas gubernamentales lanzaron esta semana una contraofensiva a gran escala y han anunciado que recuperaron posiciones en las inmediaciones del estrecho de Bab el Mandeb, después de avances de los rebeldes hutíes en Mokha y la costa occidental.
Grundberg también condenó los ataques de los insurgentes contra infraestructuras civiles y energéticas de Arabia Saudí, incluidos los recientes bombardeos contra los aeropuertos de Abha y Riad, que causaron víctimas, y pidió a los hutíes que cesen estas acciones.
El diplomático advirtió de que el conflicto yemení está cada vez más vinculado a las tensiones regionales y a las amenazas contra la navegación comercial en el mar Rojo.
No obstante, insistió en que las preocupaciones por la seguridad regional deben abordarse sin perder de vista las necesidades de la población yemení.
"Los avances en el campo de batalla no pueden sustituir las negociaciones que serán necesarias para resolver el conflicto", afirmó Grundberg.
Por su parte, el subsecretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Mohamed Yahya, que intervino en nombre del responsable humanitario Tom Fletcher, informó de que más de 200.000 personas han sido desplazadas dentro del Yemen desde principios de agosto.
Se trata del mayor volumen de nuevos desplazamientos desde la tregua de 2022. Además, cerca de 4.000 personas han cruzado el estrecho de Bab el Mandeb para buscar refugio en Yibuti y Somalia.
Desde el comienzo de la escalada, al menos 46 civiles han muerto y más de 130 han resultado heridos, según cifras de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Más de la mitad de los fallecidos y cerca de un tercio de los heridos eran niños.
Los rebeldes chiíes hutíes del Yemen sostuvieron este viernes que controlan el espacio aéreo de Arabia Saudí tras los últimos ataques con misiles y drones que lanzaron contra varios aeropuertos del reino árabe, y que en los últimos tres días causaron la muerte de seis personas y llevaron a aerolíneas emiratíes a cancelar sus vuelos.
"Permitiremos los vuelos humanitarios desde y al aeropuerto de Riad para todos los vuelos autorizados por el Centro de Coordinación de Operaciones Humanitarias (de los hutíes) en la capital yemení, Saná", dijo el portavoz militar de los hutíes, Yehya Sarea, en un mensaje en su cuenta en X.
Aludía así a que su grupo, respaldado por Irán, intensificará sus ataques con drones y misiles contra los aeródromos del vecino del norte en represalia por los bombardeos saudíes contra las posiciones de los insurgentes yemeníes en apoyo a la ofensiva de las fuerzas del Gobierno yemení internacionalmente reconocido para recuperar las provincias bajo control hutí.
El mensaje de Sarea llega pocas horas después de que la Autoridad General de Aviación civil saudí denunciara la muerte de al menos tres personas en un ataque hutí con misiles contra el aeropuerto de Riad, en el que un avión de la aerolínea saudí y algunas instalaciones del aeródromo quedaron dañadas.
Este fue el segundo ataque hutí de este tipo después de que el pasado miércoles otras tres personas perdieran la vida y más de treinta resultaran heridas en dos agresiones similares contra los aeropuertos de Riad y Abha (suroeste).
Tras el nuevo ataque hutí las aerolíneas emiratíes Etihad y Flydubai anunciaron este viernes la cancelación de sus vuelos a los aeropuertos de Riad, Abha y Yanbu (oeste) hasta el próximo domingo "debido a problemas operativos imprevistos" en el aeropuerto de la capital saudí.
Por su parte, la coalición militar liderada por Arabia Saudí, que apoya al Gobierno reconocido de Yemen, prometió este viernes una "respuesta firme" a los ataques de los hutíes, y anunció que su aviación militar ha destruido tres plataformas de lanzamientos de misiles de los insurgentes.