El Real Madrid solo conoce la victoria en el Movistar Arena. La escuadra dirigida por Pedro Martínez ha aplastado este domingo al Manresa y es el líder provisional de la Liga Endesa.
Un triunfo coral -todos anotaron- y asegurado en una gran primera mitad en la que Procida destacó. El Madrid rubrica su semana triunfal con su tercera victoria seguida y afrontará lanzado su doble examen europeo ante el Armani Milano y el Asvel.
El Madrid afrontaba su tercer encuentro del curso como local. El jueves acabó con su mal arranque europeo venciendo al Partizán y este domingo recibía al Manresa, el último de la Liga Endesa, que llegaba al Movistar Arena tras sumar su primer triunfo de la temporada ante el Ulm con un estelar Allen -anotó 30 puntos-.
El perímetro fue clave para el Manresa en un inicio de superioridad local. El Madrid fue superior en el rebote y productivo en su juego interior. Los visitantes lograron nivelar la contienda gracias a su 0-6 de parcial (8-8 a falta de 5:58).
Procida rompió la igualdad gracias a un minuto de inspiración. El italiano lideró el 12-1 de parcial con siete puntos, incluido un mate espectacular. El equipo catalán, que proponía ataques rápidos, sufría en este tramo del envite y le costaba frenar a la dupla Procida - Campazzo.
Tras el tiempo muerto de Diego Ocampo, el bloque de Pedro Martínez seguía teniendo el partido controlado: sumaba puntos interiores con relativa comodidad y su defensa atascó al conjunto manresano, anulado cuando atacaba en estático. Smith también destacó en el tramo final de un primer cuarto de dominio local (34-22).
Sergio Llull comandó al Real Madrid en el inicio del segundo cuarto. Sus cinco puntos en un minuto noquearon al club catalán, sometido en los dos primeros minutos. Para buscar una reacción, el técnico visitante solicitó el tiempo muerto.
El tiempo táctico sirvió de poco al Manresa, puesto que continuaba siendo inferior. En ataque no tenía la continuidad deseada y en defensa tenía muchas dificultades para frenar a los interiores del combinado blanco.
Pese a estar en bonus, el anfitrión gozaba de una ventaja muy amplia en una fase con más ritmo porque ambos equipos se intercambiaron canastas en transición. Los de Martínez se impusieron en el intercambio de golpes y se marcharon al descanso con 24 puntos de diferencia (62-38).
La distancia ya era superior a los 25 puntos en el inicio del segundo tiempo. El bando local no daba tregua en ataque y, pese a bajar un poco su intensidad en defensa, tenía el partido bastante encarrilado (71-44 a falta de 7:21 | tercer cuarto).
Con su cómoda ventaja, el equipo local pudo rotar más a su quintento ante un Manresa que erró varias canastas fáciles fruto de su impotencia por ya tener el partido perdido.
Tras el tiempo táctico, el choque se disputó a un ritmo bajo. Los locales siguieron concentrados en una fase coral mientras que el equipo rojiblanco quería aprovecharse de la bajada de intensidad de su rival para maquillar la derrota (81-54 a falta de 2:41).
El último cuarto fue un mero trámite. El Madrid sabía que si ganaba por una diferencia de 27 puntos arrebataba el liderato al Breogán. Una renta lograda en el tramo inicial del cuarto tiempo disputado con poco ritmo.
El cuadro blanco superó los 100 puntos y la diferencia de nivel entre ambos clubes se notó. Jantunen se apuntó al festival ofensivo local y los dos equipos bajaron claramente su intensidad (106-76 a falta de 3:30 | último cuarto).
Sarr, otro de los nuevos fichajes de este curso, también aportó puntos en los últimos minutos de la victoria más abultada del conjunto madridista en este inicio de temporada.Por su parte, el Manresa sigue hundido en la clasificación.