Editorial

Las pensiones y la ley de nietos para resucitar la campaña del PSOE arruinada por Montse Mínguez

EDITORIAL

EL IMPARCIAL | Domingo 18 de octubre de 2026

El trastazo parlamentario del Gobierno por la vivienda aniquiló la legislatura y, ahora, amenaza con arruinar la campaña del PSOE. Pedro Sánchez, a la desesperada por el hundimiento de su partido, que no levanta cabeza ni llevando a hombros el cadáver de Maricarmen, se ha visto obligado a cambiar el guión. También parece haber perdido la cabeza. Pues, con la que está cayendo, sólo a él se le puede ocurrir arrancar el Comité Federal del partido con una cursi declaración de amor a Begoña Gómez desde lo alto del escenario, beso ovacionado incluido, cuando está a las puertas de sentarse en el banquillo de los acusados. De momento, sólo ella.

María Jesús Montero, desatada, aplaudía y se contorsionaba como si tuviera el baile de San Vito. El amor en los tiempos del cólera. Pero inmediatamente después del arrumaco, Pedro Sánchez se lanzó a la yugular de los partidos de la Oposición que están a punto de mandar a casa a los tortolitos. El discurso del presidente nada tenía que ver con la presentación de las listas electorales, la coartada para convocar el Comité. Se trataba simplemente de pronunciar un mitin más, como siempre, incluso como si estuviera en La Moncloa. Entonces se comprobó que el escándalo del imperio inmobiliario de Montse Mínguez ha arruinado la estrategia electoral basada en “el derecho a la vivienda” que llevó a Sánchez a disolver las Cortes, pues ni mencionó la dimisión de su exportavoz. Ya sólo le queda resucitar la ley de nietos y engañar a los votantes con el falso recorte de las pensiones que trama el PP, como si Feijóo tuviera la menor intención de dejar sin sueldo a los jubilados.

Y es que hasta el votante más ingenuo, fanáticos aparte, sabe que la crisis de la vivienda, desahucio de Maricarmen incluido, estalló por las políticas del Gobierno progresista, por la legislación que Sánchez mantuvo vigente durante sus 8 años en Moncloa, precisamente la que aprovechó la pareja de Montse Mínguez para enriquecerse y expulsar a patadas y a mansalva a los inquilinos “más vulnerables”. Y arruinado “el derecho a la vivienda” como eslogan, ahora toca inventar otro para aterrar a los jubilados con la pérdida de sus pensiones y llevarse sus votos. Una añagaza que también tiene los días contados, pues Núñez Feijóo insiste en cada mitin que mantendrá las subidas del IPC correspondientes.

La última esperanza de Sánchez, pues, no es otra que resucitar la ley de nietos suspendida por el Tribunal Supremo. Para ello, ha resucitado también el defensor del Pueblo, mudo y desaparecido hasta ahora, que ha recurrido al Tribunal Constitucional dicha suspensión. Aunque, esta vez, ni Conde-Pumpido se siente capaz de lograrlo por falta de tiempo, quizás también, por falta de ganas. Los consulados de España en Iberoamérica tienen la última palabra, lo que todavía puede convertirse en un grave riesgo para la limpieza electoral. Pues se ha sabido que la mayoría sigue tramitando expedientes de nacionalización como si tal cosa. Dispuestos a sortear la resolución del Supremo para llenar las urnas de papeletas socialistas. PP y Vox ya han amenazado con impugnar el resultado si descubren la trampa. Más que el final de su Gobierno, el pucherazo puede ser el último y más esperpéntico final de la carrera política de Pedro Sánchez.

TEMAS RELACIONADOS: