El equipo gallego tumba al vitoriano por la mínima.
Sin el brillo de otras ocasiones, pero apoyándose en dos espectaculares acciones individuales de Javi Rodríguez y en dos grandes paradas de Radu a Boyé y Mariano en la recta final, el Celta tumbó este domingo al Alavés (2-1) para sostener su crecimiento en la liga.
El equipo gallego ha sumado siete de los últimos nueve puntos en juego y alargó la crisis del Deportivo Alavés, que encadena cinco jornadas sin vencer.
La primera parte fue una batalla táctica que impidió que se viese fútbol en Balaídos. Con mucha intensidad y duelos físicos, ambos equipos se contrarrestaron, sobre todo porque el Celta sufrió para superar la organización del rival. El partido reclamaba a gritos la entrada de Aspas o Febas porque Williot Swedberg y Couhaib Driouech no encontraban espacios para mostrar su velocidad.
La única ocasión de los primeros 45 minutos llegó en un cabezazo del argentino Lucas Boyé. El exfutbolista del Celta, en inmejorable posición, remató directamente a las manos de Radu, que no tuvo que intervenir nada más en el primer tiempo.
Tampoco Sivera, al que los celestes solo amenazaron con un potente disparo de Hugo Álvarez, tras un buen centro de Driouech, que se fue muy desviado.
Giráldez intervino en el descanso. Retiró a un desdibujado Swedberg y a Moriba para dar entrada a Javi Rueda y Aleix Febas. Fue, sin embargo, en una arrancada de Javi Rodríguez como su equipo desarmó al Alavés en el minuto 53. El internacional español salió de la primera presión rival con una pared con Burcio y luego dispuso de una autopista por el centro para llevar el balón hasta el borde del área, donde encontró entre líneas a Jutglà, que no falló en el mano a mano con Sivera.
El gol celeste obligó a Quique Sánchez Flores a mover ficha, sobre todo porque Burcio, que firmó un partidazo, y Febas habían empezado a mandar en el centro del campo. Hugo Novoa, Mariano y Denis Suárez entraron en escena.
El partido estaba abierto, pero otra llegada desde atrás de Javi Rodríguez acabó resolviendo la victoria del conjunto gallego.
El canterano celeste se apoyó en Iago Aspas, que acaba de entrar en el campo, para plantarse solo en el área del equipo vitoriano tras una gran acción individual en la que dejó atrás a tres defensores antes de superar a Sivera con un tiro cruzado.
En el minuto 87, el gallego Hugo Novoa alargó el sufrimiento celeste con un espectacular gol que alimentó el sueño del Alavés de firmar una épica remontada como la del año pasado en Vigo. Lo evitó Radu con dos espectaculares paradas a remates de Lucas Boyé y Mariano.