Mario F.G., el profesor de secundaria detenido ayer en Madrid acusado de agredir sexualmente a nueve alumnos, tenía un juicio pendiente por otra agresión sexual a un menor de edad en 2024 que también estudiaba en el mismo centro que el resto de víctimas, han explicado a EFE fuentes próximas a la investigación.
Al docente, en prisión provisional sin fianza en el centro penintenciario de Soto del Real desde el pasado día 16 de octubre, se le imputan tres delitos de agresión sexual completa, otros tres de agresión sexual y los delitos de prostitución infantil, pornografía infantil y 'ciberengaño pederasta', derivados de las grabaciones de las agresiones a los alumnos.
Todas las agresiones conocidas ocurrieron en el entorno de este centro educativo, entre los años 2019 y 2024.
Antes de que aflorasen estos casos, la Policía ya detuvo al mismo profesor por una agresión sexual cometida en el año 2024 a otro alumno, pero fue puesto en libertad con medidas cautelares a la espera de juicio. Tras esta detención en 2024, el profesor pidió la baja voluntaria del centro. Por la detención, el profesor tenía antecedentes policiales, pero no penales, lo que le permitió seguir ejerciendo la docencia, agregan las fuentes.
En paralelo, Mario F.G. ejerció como entrenador de porteros en las categorías inferiores del Atlético de Madrid durante más de quince años, según figura en su perfil público de Linkedin.
En la entrada y registro en su domicilio, los agentes de la Policía Nacional han intervenido una gran cantidad de material incriminatorio, entre teléfonos, agendas y una videoconsola, que está pendiente de ser volcado y analizado, lo que requiere su tiempo.
Las agresiones a los menores se habrían producido tanto en el entorno del centro educativo como fuera del mismo, en el que el arrestado ya no trabajaba.
La Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de la Jefatura Superior de Policía de Madrid asumió la investigación de estos hechos al conocer, a través de comentarios expuestos por parte de los alumnos a sus actuales profesores, las conductas que habría tenido un docente que ya no trabajaba en el centro educativo.
Por el momento, la Policía ha logrado identificar a nueve víctimas, de entre 12 y 15 años de edad, a los que se ha tomado ya declaración, y se han identificado a otras con las que se están realizando diferentes gestiones.