Con la sobriedad que le caracteriza, Felipe González, el gran hombre de Estado del siglo XX español, ha declarado: “Votaré en blanco”. Y votará en blanco porque no renuncia al deber de votar y porque no se siente representado por ninguno de los partidos que a las urnas se presentan.
Felipe González engrandeció al PSOE. Nadie lo ha hecho a lo largo de la centenaria historia del partido, con el volumen que él lo hizo. La Monarquía de todos, que defendió siempre Don Juan contra Franco desde su exilio, cristalizó porque, vencedor en 1982 en las elecciones generales de forma arrolladora, Felipe González se dio cuenta de las ventajas que la Monarquía parlamentaria ofrecía a España si se mantenía liberal e independiente como la británica, la sueca, la noruega o la danesa.
Ahora ha cumplido con su deber de español y socialista al anunciar que votará en blanco. El frente popular tras el que se ha parapetado Pedro Sánchez nada tiene que ver con la fórmula socialdemócrata del socialismo del siglo XXI. Consecuente con sus principios, Felipe González ha abofeteado políticamente a Pedro Sánchez. No ha dudado al adoptar una posición que comparten infinidad de compañeros del PSOE. Y desde el punto de vista de la autenticidad democrática y la estabilidad de España, hay que agradecérselo.
En el Partido Popular se teme el pucherazo de Pedro Sánchedz. Los dirigentes populares reiteran su temor a la adulteración de las urnas. No sé qué pensará Felipe González sobre esta cuestión. Lo que está claro es que considera inaceptable para el socialismo democrático, para el socialismo socialdemócrata, el socialismo de frente popular edificado por Pedro Sánchez. Para conseguir su investidura tuvo que aliarse con el Partido Comunista enmarcado en Izquierda Unida, con una docena de partidos de extrema izquierda aglutinados en Sumar, y con los cuatro separatistas del País Vasco y de Cataluña.
Bien por Felipe González. Desde una profunda divergencia ideológica, es necesario, porque la objetividad así lo exige, reconocer el acierto de la bofetada que el expresidente ha descargado sobre el pleno rostro de Pedro Sánchez.