Andoni Iraola ha dado con la tecla de este Liverpool, que encadena cuatro victorias consecutivas, la última este domingo contra la revelación de la Premier League, el sorprendente Brighton & Hove Albion (0-3).
Anfield, poco a poco, va saboreando el estilo de juego que quiere imponer el entrenador español en el Liverpool, que este domingo logró la primera victoria en liga en su estadio este curso.
Después de remontar al Villarreal entre semana en un apasionante duelo de Liga de Campeones, solventó la visita del Brighton, tercero en la tabla, con cuatro minutos de 'rock & roll' dignos del mejor Liverpool de Jürgen Klopp.
Los goles llevaron además la marca de dos futbolistas muy criticados las dos últimas temporadas por los 275 millones de euros que costaron entre ambos. El primero lo fabricó Florian Wirtz, llegando desde atrás para rematar un balón suelto en el área.
El esférico tocó en dos jugadores, Pascal Gross y en el portero, y la Premier, para desdicha del '10' alemán, decidió concederle el tanto en propia puerta a Gross. Digan lo que digan las estadísticas, Wirtz lo celebró como suyo.
El germano ha repartido dos asistencias y marcado un gol en sus últimos tres partidos, recordando al futbolista que deslumbró en el Bayer Leverkusen y que ha necesitado más de una temporada para encontrar su sitio en Liverpool.
El segundo gol llevó la firma de Alexander Isak. El sueco, cuatro minutos después del 1-0, ejerció de delantero puro. Apareció en el área en un contraataque para rematar de primeras un centro de Bradley Barcola.
Es el sexto gol en Premier para Isak, que dobla ya sus cifras de la temporada pasada, mientras que Barcola ha marcado tres goles y repartido una asistencia en sus últimos cuatro partidos.
Contra un Brighton que pocas veces baja los brazos, el Liverpool fue capaz de controlar el partido, minimizar las ocasiones de los de Fabian Huerzeler y dejar su puerta a cero por primera vez desde el pasado 20 de septiembre, cuando venció al Bournemouth. Tras diez goles encajados en los últimos cuatro partidos, por fin el Liverpool mantuvo su portería imbatida.
La victoria permite al Liverpool situarse cuarto, en puestos de Liga de Campeones, con 15 puntos, uno menos que el Brighton. Ahora, Iraola piensa ya en la Copa de la Liga, en la que el próximo miércoles recibirá al Chelsea.
Michael Carrick tiene pie y medio fuera del Manchester United. En el minuto 70 de partido, parte de la afición de Old Trafford comenzó a abandonar el campo cansada de lo que estaba viendo. 0-3 en casa contra el Bournemouth. Otra derrota sonrojante, otro tropiezo que confirma la finalización del proyecto de Carrick, el enésimo fallido desde que se fue Alex Ferguson.
El United no gana desde el 19 de septiembre. Ha perdido cinco de los últimos ocho partidos y ha encajado dos goleadas en menos de una semana, 4-1 frente al Como y 0-3 contra el Bournemouth. No dejan la puerta a cero desde que se enfrentaran al Sabah en la Champions League hace más de un mes. El equipo es un desastre y además un polvorín.
Después del castigo a Lisandro Martínez hace unos días por cargar contra la directiva, esta vez el sacrificado fue el capitán, Bruno Fernandes, que no jugó ni un minuto por criticar las tácticas de Carrick y su cuerpo técnico en la derrota en Italia.
Sin el portugués, poco cambió en el United, que recibió otra goleada para el olvido. Pasada la media hora, a balón parado, Rayan adelantó al Bournemouth, y los dos goles siguientes fueron aún peores para la imagen de los 'Diablos Rojos'.
El 0-2 vino precedido de un resbalón de Leny Yoro, que permitió que Truffert le sirviera el gol a puerta vacía a Marcus Tavernier, mientras que el tercero, el que desembocó la espantada de la afición local, llegó después de una mala salida al corte de Senne Lammens. Evanilson le regateó y de nuevo sin oposición consolidó el tercer 0-3 del Bournemouth desde 2023. Es el resultado favorito de los 'Cherries' en este estadio y la goleada que puede marcar el destino de Carrick.
Mucho tendrá que cambiar de idea la directiva para no despedir este lunes al técnico inglés, que se ha quedado sin crédito después de un inicio de temporada desastroso, con el equipo decimosexto, al borde del descenso, del que solo le separa un punto.
La duda es ahora quién será el sustituto de Carrick y el que estará dispuesto a navegar una nave que desde 2013 no hace más que hundirse.