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El caso del entrenador del Bayern que retrata a la sociedad actual

(Foto: EFE).

FÚTBOL

EL IMPARCIAL/Efe | Martes 27 de octubre de 2026
Kompany permanece ingresado en el hospital después de sufrir varios desmayos... provocados, entre otros motivos, por su adicción al trabajo.

El entrenador del Bayern, Vincent Kompany, mejora "día a día" tras ser internado en un hospital, pero no hay una fecha determinada para su reincorporación al trabajo, según su segundo de a bordo, Aaron Danks. "Le hice una breve visita ayer. Está de buen ánimo. Parece que mejora día a día. No hay novedades importantes en cuanto al diagnóstico o su reincorporación al trabajo. Dejemos que descanse, que se tome su tiempo", dijo Danks en la rueda de prensa previa al partido de segunda ronda de la Copa de Alemania del miércoles contra el Magdeburgo. "Tuvimos una buena conversación, pero evitamos hablar de fútbol y tácticas", agregó.

Kompany está afectado por un virus desde hace más de una semana que primero le obligó a reducir sus apariciones públicas, por lo que Danks ocupó su lugar en la rueda de prensa posterior al partido contra el Leipzig en la Bundesliga y la previa al partido contra el Arsenal en la Liga de Campeones. Sin embargo, el pasado miércoles, en el partido contra el equipo inglés, Kompany estuvo en el banquillo.

Kompany, víctima de la adicción al trabajo

El viernes, mientras veía un entrenamiento de los juveniles del Bayern, Kompany sufrió un desvanecimiento por lo que fue llevado de urgencia al hospital. El sábado Danks estuvo en el banquillo en la victoria por 1-3 ante el Friburgo y dijo que, tras el pitido final, había recibido un mensaje de Kompany. "Bien hecho", decía el mensaje del entrenador. "Yo sencillamente le contesté: maravilloso, ahora descansa", explicó Danks.

El director deportivo del Bayern, Max Eberl, ha dicho que la ausencia del entrenador será cuestión "no de días, sino de semanas" y que no se quiere fijar fecha para su regreso para evitar presiones. Sin embargo, amén del virus hay una razón por la que el club bávaro está preocupado. Y es que Kompany se toma muy en serio de trabajo como entrenador del gigante alemán, tanto que desde el seno de la entidad entienden que puede haber llegado a desarrollar una obsesión enfermiza.

 

El Bayern ha PROHIBIDO a todo aquel que visite a Kompany al hospital que le hable de FÚTBOL. Quieren que descanse y se recupere lo antes posible, y para eso intentan salvarle “de sí mismo”, como dijo Max Eberl. Hoy será el primer día sin él, en la visita al Freiburg (17:30). https://t.co/Bvg2WRD1ZT

— Andrés Weiss (@andresweiss_) October 25, 2026

 

Tal y como ha publicado el diario Bild, Kompany arrastra una dinámica de malos hábitos relativos a la ausencia de descanso. Las sospechas del Bayern llegaron a tal punto que, tal y como se ha sabido, investigaron a su entrenador ante la presunción de que éste estuviera cargando sobre sus espaldas un paso excesivo, ya que no se trata de un preparador que delegue en subordinados. Por querer controlarlo todo llega a escudriñar al milímtro cada aspecto de su vestuario y del club. La sobrecarga de trabajo a la que ha estado expuesto es impresionante.

Al parecer el entrenador belga acompaña este despliegue estresante con una mala alimentación, el consumo de grandes cantidades de cafeína, la ausencia casi total de ejercicio físico y el hecho de no dormir las horas recomendadas por los médicos. La consecuencia de esta vorágine ha sido el colapso mencionado, que le ha llevado a ser ingresado de forma continuada. "Como entrenador, siempre quieres hacerlo todo perfectamente", avanzó en una reflexivón posterior al aviso que le dio su cuerpo, precio a este KO. "No hice caso a las señales de mi cuerpo hasta que mi cuerpo finalmente me dijo: 'Es hora de parar'", confesó entonces.

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