El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reiterado que no va a dimitir y ha tenido unas palabras para los sindicatos ferroviarios y la oposición, que le acusan de cargar las tintas sobre el error de un trabajador, la teoría del "fallo humano", en vez de asumir su responsabilidad en el accidente de tren de Urda, Toledo.
A pesar de que un informe preliminar de CIAF señala a "una cadena de averías" que habrían motivado la tragedia, Puente ha reiterado su versión de los hechos. "No me voy a esconder detrás de nadie", ha asegurado Puente, "no era mi deber dar la cara".
"No me voy a esconder detrás de nadie porque no tengo nada que esconder", ha asegurado en una rueda de prensa, en la que ha insistido en que, por el momento, los indicios apuntan a que el choque del miércoles entre un AVE de Renfe y un Iryo se debió a un fallo en el centro de control de mando de Adif.
Puente ha dicho que no va a utilizar "a ningún trabajador como escudo ni a prejuzgar responsabilidades" antes de que concluya la investigación, aunque tampoco va a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpables, en alusión a su persona.
El ministro de Transportes también ha dicho que el sistema LZB falló en 170 ocasiones el año pasado y que algo es normal.
Puente ha reiterado que los indicios apuntan como causa del accidente en Urda (Toledo) a un fallo en el centro de control de Adif, que en ese momento operaba en circunstancias "de absoluta normalidad" y con 16 controladores en sala.
"Valorar que el servicio está infradotado nos parece que no es correcto; es admisible, sí, se pueden meter más y sí pueden ser a lo mejor más necesarios, pero desde luego nuestro trabajo en estos años ha sido incrementar sensiblemente la plantilla dedicada al control y regulación", ha apuntado en la segunda rueda de prensa que da tras la colisión el miércoles de dos trenes de alta velocidad que ha provocado la muerte de, al menos, 69 personas.
Así ha contestado a las huelgas de maquinistas convocadas y las numerosas quejas de los trabajadores ferroviarios, al tiempo que las secciones de sindicatos ferroviarios preparan nuevas movilizaciones, Puente, que en numerosas ocasiones ha subrayado la multiplicación de los viajeros que usan la alta velocidad española, ha considerado suficientes los recursos humanos de Adif.
En este sentido, ha indicado que los centros de control de Adif y los centros de regulación han pasado de 1.008 en el año 2016 a 1.762 en la actualidad y la plantilla ha aumentado el 60 %, a lo que se suman las mejoras tecnológicas que se han ido incorporando al servicio.
En el centro de Atocha, ha afirmado que en 2012 había 70 personas trabajando y a día de hoy hay 133, tocando un pico de 140 en 2025; que están en proceso de recuperar algunas jubilaciones, y que llegaron a un acuerdo con sindicatos tras el accidente de Adamuz (Córdoba) por el que se comprometieron a incrementar las plantillas de Renfe, Adif y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria de manera "muy importante" y que en ese proceso están involucrados.
Con respecto al accidente de Adamuz, el ministro ha asegurado que todavía no ha concluído la investigación y por tanto todavía se desconoce lo que ocurrió en el trágico accidente de la localidad cordobesa.