Los comercios de las principales ciudades españolas han reforzado sus medidas de seguridad ante el temor a que se repitan los disturbios y saqueos relacionados con el movimiento Blocus durante la celebración de Halloween y el puente de Todos los Santos. Cientos de establecimientos han optado por cubrir sus escaparates con paneles de madera, estructuras metálicas y otros materiales de protección, mientras las autoridades preparan importantes despliegues policiales para prevenir posibles incidentes.
La preocupación se ha extendido después de los altercados registrados el pasado sábado 24 de octubre en Barcelona, donde se produjeron saqueos, daños en establecimientos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Según las informaciones publicadas por los medios, aquella jornada terminó con más de un centenar de detenidos, agentes heridos y numerosos comercios afectados.
Ante la posibilidad de que se repitan estos episodios, las convocatorias difundidas a través de plataformas como TikTok y Telegram han puesto en alerta a comerciantes y responsables de seguridad de diferentes puntos del país. Las llamadas a movilizaciones coinciden con la noche de Halloween, una fecha en la que la concentración de jóvenes en las calles y el uso de disfraces podrían dificultar la identificación de quienes participen en posibles actos vandálicos.
Barcelona es uno de los principales focos de preocupación. En zonas comerciales como el paseo de Gràcia, la plaza de Catalunya, Portal de l'Àngel y la avenida Diagonal, numerosos establecimientos han instalado protecciones para evitar roturas de cristales y posibles saqueos. Grandes cadenas de moda, joyerías, bancos y firmas de lujo figuran entre los negocios que han adoptado estas medidas preventivas.
La situación también ha provocado movimientos en Madrid, donde algunos establecimientos de la Gran Vía, la calle Montera y la conocida Milla de Oro han protegido sus escaparates. El Ayuntamiento ha previsto un dispositivo de 1.700 policías municipales, al que se suma la intervención de unidades de la Policía Nacional.
En Valencia, los comerciantes del centro han colocado paneles protectores y revisado los sistemas de seguridad de sus locales. La Asociación de Comerciantes del Centro Histórico ha recomendado comprobar persianas, cierres y cámaras de vigilancia, retirar los productos de mayor valor de los escaparates y mantener despejadas las aceras. Algunos establecimientos incluso estudian adelantar sus horarios de cierre ante la incertidumbre.
La preocupación alcanza también a Palma, donde comercios de calles como Sant Miquel, Jaume III y Olmos han instalado paneles de madera. La asociación Afedeco ha recomendado adelantar los cierres, mientras que en Sevilla algunas tiendas del centro han protegido sus accesos y escaparates. El centro comercial Nervión Plaza, por su parte, ha reforzado su personal de vigilancia.
Bilbao, Málaga, Fuengirola, Marbella, Zaragoza y Granada también figuran entre las localidades que mantienen medidas preventivas ante las convocatorias y los mensajes difundidos en redes sociales.
El refuerzo de la seguridad llega después de varias operaciones policiales que se han saldado con detenciones de jóvenes presuntamente vinculados a la organización y difusión de los llamamientos de Blocus.
Entre los arrestados se encuentra Alfayez A.A., un joven de 20 años nacido en España y de padres paquistaníes que fue detenido en Picanya (Valencia). La Guardia Civil lo considera fundador e impulsor del movimiento en España. La investigación apunta a que habría participado en la creación y administración de grupos de Telegram utilizados para coordinar posibles acciones.
También se han producido detenciones en Valencia, Bilbao, Málaga, Cataluña y Tenerife. Algunos de los investigados, muchos de ellos magrebíes, están acusados de difundir mensajes que alentaban a cometer saqueos, provocar destrozos y utilizar artefactos incendiarios. Entre los detenidos hay menores de edad.
Según las investigaciones policiales, la captación de participantes comenzaba con vídeos publicados en TikTok y carteles con códigos QR que dirigían a los interesados hacia grupos de WhatsApp y Telegram y, posteriormente, a canales privados.
Los Mossos han previsto alrededor de una decena de convocatorias en Cataluña, con especial atención a Barcelona, donde se han identificado distintos posibles puntos de concentración. El dispositivo contempla un importante refuerzo de efectivos para evitar que se reproduzcan los incidentes de la semana anterior.