El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha acusado este miércoles a Marruecos de haber "diseñado, preparado y ejecutado" la entrada masiva de unas 100.000 personas los días 30 y 31 de julio y ha lamentado la "descarada sumisión" del Gobierno de España con el vecino país en esta situación.
Vivas ha comparecido en rueda de prensa para hacer un balance de los tres meses de los sucesos de finales de julio, sobre los que ha concluido que Marruecos "estuvo detrás" y ha lamentado que el Gobierno de España no pusiera "todas las capacidades necesarias" para poder frenar esta "invasión".
El presidente ceutí, que ha cuantificado en unas 15.000 personas las que todavía permanecen en la ciudad entre adultos y menores, ha lamentado que no haya un horizonte temporal para poner fin a esta situación y ha advertido: "parece que quieren que asumamos que la falta de normalidad es la nueva normalidad y eso no lo vamos a aceptar ni a permitir".
Vivas, que ha dejado claro que la ciudad ha atravesado "los tres meses más difíciles de la historia reciente", ha puntualizado que sus conclusiones están basadas "en hechos objetivos y difícilmente discutibles" y ha afirmado que Marruecos "estuvo detrás" porque "es imposible que una marcha de 100.000 personas se produzca sin que Marruecos se entere y lo permita".
En su opinión, el vecino país "sabía lo que hacía" y ha señalado que pretendía "cinco objetivos: el primero, vulnerar la integridad territorial y poner en jaque nuestra soberanía; el segundo, desestabilizar Ceuta hasta una situación límite; y el tercero, minar la moral de los ceutíes y generar inquietud".
La cuarta pretensión consistiría en "cortar las alas y darle un duro golpe a la estrategia de Ceuta para buscar un nuevo modelo económico centrado en más Europa y más España" y la quinta, en "traer sus infundadas aspiraciones anexionistas".
Vivas ha señalado que "lo sorprendente e inexplicable es que el Gobierno de España no actuara con la debida firmeza, poniendo de manifiesto una descarada sumisión a Marruecos, ya que estuvo más empeñado en disculpar al vecino país que en proteger los derechos de los ceutíes".
Ha subrayado que lo ocurrido "se podía haber evitado si el Gobierno hubiera actuado como debía, ya que no tuvo en cuenta las informaciones de los servicios de inteligencia ni de nuestras peticiones -ha afirmado-, es decir, el Gobierno pudo hacer más, incluso frenar la marcha antes de que llegara a la frontera. Además, el 30 de julio no activó las capacidades disuasorias necesarias y la Guardia Civil, la Policía Nacional y los militares hicieron todo lo que podía y hasta donde les dejaron".
Vivas ha lamentado también que Ceuta "sigue sin recuperar la normalidad" y los ceutíes "seguimos teniendo la sensación de estar invadidos -ha insistido-", advirtiendo un "incumplimiento del compromiso del presidente del Gobierno que en Ceuta dijo que se volcaría en poner todos los recursos del Estado para en próximas horas y días recuperar la normalidad y ya llevamos tres meses, lo cual demuestra la falta de voluntad política en este asunto", ha añadido.
El presidente ceutí ha dicho que la situación, tres meses después, sigue siendo "insostenible" y ha manifestado que el Gobierno local "va a seguir insistiendo y exigiendo que salgan de Ceuta todos los que entraron ilegalmente y cuando digo todos son todos", ha concluido.