Los comercios españoles dejaron de ingresar 2.932 millones de euros en 2025 debido a pérdidas desconocidas (hurtos, errores administrativos y fraude de proveedores) lo que supone de media el 1,1% de la facturación de las empresas, según un barómetro publicado por la Asociación de Empresas del Gran Consumo (Aecoc).
Los datos presentados este martes en rueda de prensa han sido recabados por la encuestadora NIQ y se refieren a la percepción de los comerciantes, según la cual el 81% de la pérdida desconocida está relacionada con hurtos, de los cuales un 63% son externos mientras que el 18% se atribuye a hurto interno (empleados).
El resto de la pérdida desconocida está vinculada en un 13% a los errores administrativos, mientras que el 6% lo ocasiona el fraude de proveedores.
Según el responsable de estrategias y análisis de NIQ, David López, la pérdida desconocida "supone en términos monetarios más de 2.900 millones de euros", un aumento en términos absolutos de un 4 % respecto a 2024 debido al aumento de la facturación de un año para otro.
Según el informe, el 54% de las empresas participantes en la encuesta han afirmado que los hurtos de origen externo se han incrementado en el último año.
En comparación con otros años, las pérdidas en términos de facturación han crecido respecto a 2022 cuando supuso el 0,9% y 2023 (0,74 %) y se mantiene en los niveles de 2024 cuando ya fue de 1,1%.
El barómetro ha señalado que las cajas de autopago son uno de los puntos "críticos" para el hurto. El 67% de los comerciantes afirma que en ellas aumenta este delito respecto a aquellas atendidas por cajeros.
Según el informe, el perfil de los ladrones corresponde en un 48 % de las ocasiones a personas multirreincidentes (condenados por tres o más hurtos al año).
Por edades, los menores de 30 años protagonizan el 52% de los hurtos, aquellos de edades comprendidas entre 31 y 50 años suponen el 32% y los mayores de 50 el 15%.
Por otro lado, el 46% de los hurtos corresponden a bandas organizadas que posteriormente venden el producto en el mercado negro y el porcentaje restante está relacionado con hurtos esporádicos.
El director comercial de Checkpoint Systems en España, Carlos Cruz, ha señalado que la reforma del Código Penal sobre multirreincidencia "va a beneficiar a la distribución y ayudará a reducir los hurtos".
Según la percepción de los comerciantes reflejada en el informe, los vinos y licores son los productos que más hurtos sufren, seguidos de ibéricos y chocolates, mientras que el top 5 lo cierran las conservas y el aceite, categoría esta última en la que han descendido los hurtos tras dos liderando la tabla.
Los responsables de Aecoc han remarcado que es la bodega la más susceptible a los hurtos, aunque han señalado que, aunque el volumen es menor en el caso de los productos de electrónica, los "importes medios en este campo son mucho mayores".
En la categoría de cuidado personal y belleza, las cuchillas de afeitar resaltan como el producto más hurtado; en tecnología, los cascos y auriculares; en el bricolaje, los taladros y herramientas manuales; en la moda, las prendas de ropa de la parte superior; y en los artículos para mascotas, la comida húmeda.
En cuanto a las medidas de seguridad adoptadas por los comerciantes, la totalidad de los encuestados dispone de cámaras de vigilancia, alarma de seguridad y sistema antihurto; mientras que el 75 % cuenta con personal de vigilancia y usa alertas por sensores de movimiento.
Además, un 79% de los comercios encuestados usan alarmas rígidas para asegurar productos de forma individual y el 46% hace uso de la tecnología Rfid, que utiliza ondas de radio para rastrear objetos a distancia.
Los representantes de Aecoc han señalado además que faltan vigilantes de seguridad" en el sector, al igual que transportistas o camareros, y que es una cuestión que tienen que mirar para que sea una profesión más atractiva.