Más de 500 vuelos cancelados y 5.000 retrasos
Lunes 05 de enero de 2009
La compañía Iberia ha abierto expediente a 41 pilotos por secundar, supuestamente, una huelga de celo promovida por el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) tras la ruptura de las negociaciones para la renovación del convenio colectivo, el pasado 4 de diciembre, según informaron fuentes de Iberia a Europa Press.
Dichas fuentes explicaron que esta misma semana se deberían conocer los primeros resultados de la totalidad de los expedientes investigados, que podrían dar lugar a sanciones que van desde la suspensión de empleo y sueldo y retirada del grado de comandante, hasta el despido de la compañía.
Así, la aerolínea considera que todos los pilotos expedientados tuvieron "comportamientos irregulares" que han "perjudicado gravemente" la operación diaria de vuelo, dando lugar a "numerosos retrasos y cancelaciones", así como un "perjuicio enorme a clientes y compañía, que está siendo evaluado para exigir las responsabilidades pertinentes".
Iberia estima que la supuesta huelga de celo del Sepla ha provocado en el mes de diciembre la cancelación de más de 500 vuelos y más de 5.000 retrasos, afectando a cerca de un millón de pasajeros. Para paliar sus efectos, la aerolínea ha contratado 156 vuelos con otras compañías .
Nuevas negociaciones
Iberia y sus pilotos volverán a reunirse el próximo miércoles para desbloquear las negociaciones del convenio tras el encuentro de este lunes en el que, según el Sepla, la compañía ha centrado sus esfuerzos en "dejar el texto sin contenido y en demostrar que los tripulantes técnicos realizan una huelga de celo".
Fuentes del sindicato han explicado que la aerolínea "ahora pretende quitar la retroactividad al convenio y dejar el texto sin contenido" y han calificado el encuentro de este lunes de "breve y no muy complicado". Por su parte, Iberia no ha querido comentar estas declaraciones y se ha limitado a pedir a los pilotos que "dejen de desviar la atención para no responsabilizarse de lo que llevan haciendo un mes: retrasar, cancelar vuelos y afectar a miles de pasajeros".
Las fuentes de la compañía han reiterado que a finales de noviembre, cuando se estancaron las negociaciones, había un acuerdo en prácticamente todas las cuestiones, como las salariales, las dietas o la productividad, lo que la aerolínea ha definido como "estricto contenido de un convenio". Pero han dicho que los pilotos pretendían no ser responsables de sus actos y querían tomar parte en las decisiones empresariales de la compañía.
Por su parte, el Sepla manifestó que se trataba de un problema de "seguridad", ya que en todas las compañías la autoridad la tiene el comandante e Iberia la quiere rebajar por las presiones que sufren los pilotos cuando deciden no volar por considerar que el avión no está en condiciones, y aplicar sanciones más duras.
Desde el pasado 4 de diciembre, Iberia ha abierto expediente a 41 pilotos por actuaciones irregulares y esta misma semana se empezarán a conocer los resultados de las investigaciones de estos casos, que podrían dar lugar hasta despidos. En este último mes, la compañía española ha cancelado 600 vuelos, más de 6.000 han sufrido retrasos, se han alquilado unos 200 aviones a otras aerolíneas y unos 900.000 viajeros han resultado afectados.
Este lunes, la aerolínea ha cancelado diez vuelos, ha tenido que alquilar diez aviones a otras compañías y un 60 por ciento de las rutas sufren retrasos. A los problemas causados por la supuesta huelga de celo de los pilotos se han unido los retrasos que la aerolínea acumula desde el viernes, debido a la reducción de la capacidad operativa del aeropuerto de Barajas, donde Iberia tiene su base.
Durante el fin de semana Iberia ha alquilado 40 aviones a otras compañías para tratar de normalizar su programación y ha alojado en hoteles a más de 6.000 pasajeros, que habían perdido las conexiones, tenían sus vuelos cancelados o sufrían sobre venta de billetes. Este lunes continúan las colas ante los mostradores de atención al cliente de Iberia de pasajeros con los citados problemas, como era el caso de unos viajeros que tardaron 14 horas en llegar desde Gran Canaria y perdieron su conexión a Santiago de Compostela, y una pareja de peruanas que tras un retraso de 24 horas en el vuelo de Lima no pudo tomar el avión a Jérez de la Frontera.
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