El conflicto entre Rusia y Ucrania a cuenta del gas ha provocado el corte del suministro en nueve países del Este de Europa: Bulgaria, Grecia, Turquía, Macedonia, Croacia, Serbia, República Checa, Eslovenia y Rumanía. Además, ha empezado a causar problemas a Austria y Alemania, que, no obstante, aseguran que tienen el suministro garantizado.
Sandra Agudo
*
En la imagen, los porcentajes del gas que llega a cada país procedente de Rusia y las temperaturas mínimas registradas en los últimos días. Ucrania y Rusia se acusaron este miércoles mutuamente del corte total de gas a Europa dentro del conflicto comercial que les enfrenta desde el pasado día uno.
La compañía gasística ucraniana Naftogaz afirmó que el consorcio ruso Gazprom suspendió totalmente el bombeo de gas a Ucrania para su transporte hacia Europa. "A las 07.44 (05.44 GMT) se suspendió totalmente el suministro de gas a través de la última estación de bombeo hacia Ucrania, Sudzha", dijo a la prensa el portavoz de Naftogaz, Valentín Zemliaski.
Al no recibir carburante de Rusia, Naftogaz se ve "obligado a cortar por completo los suministros de gas a Europa", puntualizó el funcionario, quien añadió que "Gazprom debe esclarecer esta situación con Europa", según la agencia Unian.
Por su parte, Gazprom denunció que fue Ucrania la que cortó por completo el suministro de gas ruso a Europa. "Ucrania cortó el último gasoducto, el cuarto", después de cerrar ayer tres, "por el que el gas ruso se suministraba a Europa", dijo a las agencias rusas el vicepresidente de Gazprom, Alexandr Medvédev.
Dependencia energéticaLa crisis del gas ha reavivado la alarma sobre la dependencia energética que la UE tiene del exterior, especialmente de Rusia, y la dificultad de poner fin a esta situación.
En plena ola de frío, la drástica reducción del suministro de gas ruso hacia Ucrania a raíz de una disputa de precios entre ambos países inquieta en la UE, que compra a Rusia un 25 por ciento del gas natural que consume.
Bulgaria, que depende por completo de las importaciones rusas -que representan más del 90% de su consumo energético-, ha sido el país más perjudicado hasta ahora, pero Hungría, Rumanía, Grecia, Polonia, Rumanía, República Checa, Eslovenia, Eslovaquia, Austria, Alemania, Italia y Francia también han registrado irregularidades.
La UE lo tiene difícil para terminar con su dependencia del exterior "debido a su escasez de recursos y su limitada capacidad de almacenamiento", indicó a Efe Marie-Helene Fandel, una analista del European Policy Centre, un centro de estudios con sede en Bruselas.
Además, la necesidad de inversiones y tiempo para desarrollar gasoductos alternativos como el "Nabucco", que conectará Europa con Asia Central evitando a Rusia, así como la "incapacidad de los Veintisiete para desarrollar una verdadera política energética común" ralentiza todo el proceso, añadió.
Del gas que la UE importa del exterior (un 60 por ciento), el 42 por ciento viene de Rusia, que envía el 80 por ciento de sus exportaciones a través de Ucrania y el 20 por ciento vía Bielorrusia.
Rusia es también el principal proveedor de petróleo a la UE, con un 33% de sus importaciones, y de carbón, con un 26% de sus compras al exterior.
Los estados bálticos, Finlandia, Eslovaquia, Bulgaria, Grecia, Austria, Hungría y República Checa dependen de las importaciones rusas de gas en más de un 70 por ciento, mientras que otros como España, Irlanda y Reino Unido no están tan expuestos a la crisis porque reciben gas de otros proveedores.
Desde el 1 de eneroEste conflicto que cada vez recuerda más al de 2006, que también afectó a Europa, comenzó el pasado día 1 cuando Gazprom cumplió sus amenazas de los últimos meses y cortó el suministro de gas a Ucrania.
Rusia, que mira con recelo cualquier acercamiento de las antiguas repúblicas soviéticas al bloque europeo, quiere que Ucrania -que hace cola para pasar a formar parte de la OTAN- pague por el gas ruso un precio de mercado (unos 450 dólares por cada mil metros cúbicos) y no de "amigo" (250 dólares) como hasta ahora, pero Kiev se niega a pagar más de 235 dólares.
El conflicto gasístico entre Moscú y Kiev condujo la víspera al corte total de los suministros a una decena de países y la reducción de los envíos a otros varios. Rusia acusaba a Ucrania de desviar parte del gas destinado a Europa y reducía el bombeo en la misma cantidad, mientras el Gobierno ucraniano responsabiliza de los cortes a la parte rusa.