editado por Everest y la RAE
Lunes 12 de enero de 2009
Con un prólogo titulado “Madrid, una cocina saludable” a cargo de Ana Isabel Mariño, consejera de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, y una presentación mía como presidente de la Real Academia, la obra refuerza la teoría de que, contra lo que suele pensarse, la agricultura y la ganadería mantienen una presencia notable en la región.
“Alimentos de calidad” de Madrid
En efecto, los productos propiamente madrileños, reconocidos como Denominación de Origen o con el distintivo de “Alimentos de Calidad” son diversos y algunos de ellos incluso demasiado desconocidos entre los propios madrileños. Se destaca, por ejemplo, a la recién constituida Denominación de Origen Aceite de Madrid, que se une a la de Vinos de Madrid, la Indicación Geográfica Protegida Carne de la Sierra del Guadarrama, la Denominación Geográfica Anís de Chinchón, la Producción o Agricultura Ecológica y la Denominación de Calidad Aceitunas de Campo Real. Además, Madrid está entre las regiones que cuentan con producción amparada por la IGP Carne de Avila.
En cuanto a las producciones protegidas por la Marca de Garantía regional, destacan Alimentos de Madrid (www.alimentosdemadrid.org) y la Huerta de Villa de Prado. Pero tampoco se deben olvidar otros productos autóctonos de calidad, como el melón de Villaconejos, las fresas y los espárragos de Aranjuez, los ajos de Chinchón, la miel de la Sierra de Madrid o el queso de cabra y oveja.
Una Comunidad que fue un verdadero vergel
El libro nos acerca también a otros muchos productos ya desaparecidos que indican que la Comunidad de Madrid llegó a ser un verdadero vergel. Es el caso de las habas de Tajuña, las judías “a las once”, las lechugas y garbanzos de Navalcarnero, las hortalizas de Villa de Prado, las lentejas de Colmenar de Oreja, los pepinos de Leganés (de ahí el apodo de “pepineros” para los habitantes de esta ciudad) o incluso los huevos de Madrid, tesoros que sólo se conservan en los libros.
Por toda la Comunidad de Madrid (sobre todo, en la capital) florecen establecimientos, de distintos objetivos y dimensiones, en donde adquirir los productos más representativos de la Comunidad.
Alimentos de España y del Mundo
Hay también un capítulo dedicado a Mercamadrid, la gran despensa de la capital, uno de los mejores mercados centrales del mundo, cuya trayectoria está ya próxima a las tres décadas. Y se puede comprobar que están muy bien surtidos los supermercados de grandes superficies, como El Corte Inglés, Hipercor, Carrefour, Eroski o Sánchez Romero, al igual que los mercados populares históricos, como los de Chamartín o La Paz, protagonistas de otro capítulo, como las “tiendas gourmet” que se distribuyen por toda la ciudad.
En Madrid, a todas las fórmulas castizas se han sumado infinidad de productos procedentes de otras regiones, que la capital ha sabido asimilar con esa capacidad innata de absorber todo lo que le llega de fuera y convertirlo en propio.
Enhorabuena a Everest por este libro lleno de informaciones para curiosos que nos proponen un acercamiento diferente a la gran oferta alimenticia de la que se beneficia la Comunidad de Madrid, ejemplificada en sus coloristas mercados y sus bien surtidas tiendas.
TEMAS RELACIONADOS: