América

Obama promete una nueva página en las relaciones con América Latina

Reunido con el Presidente Calderón

Lunes 12 de enero de 2009
El presidente electo de EEUU, Barack Obama, y el mandatario mexicano, Felipe Calderón, se reunieron este lunes, por primera vez, con tono optimista y sin esquivar temas espinosos de la agenda bilateral, como el tráfico de armas y drogas y el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Siguiendo una tradición política iniciada con Ronald Reagan en 1980, el gobernante electo estadounidense se reunió en privado con Calderón en el Instituto Cultural de México y, mientras paladeaban manjares mexicanos, repasaron los temas más acuciantes de la agenda binacional. Así, la inmigración, la seguridad fronteriza y regional, el combate al tráfico de armas y drogas y la violencia fueron también el plato fuerte de su encuentro de poco más de una hora. Ambos se presentaron ante los periodistas muy sonrientes y frente a las cámaras se dieron varios apretones de mano. Como ya lo han hecho sus predecesores, Obama dijo que prometió abrir "una nueva página" en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, y se propuso mitigar las "tensiones de los últimos años" con algunos países de la región, sin ofrecer detalles.

A ocho días de convertirse en el primer presidente afroamericano de EEUU, Obama elogió el "extraordinario valor" de Calderón en la lucha antinarcóticos e insistió en que México es "un aliado firme" y que durante su mandato, la alianza entre ambos países puede ser "aún más fuerte". Calderón, por su parte, pidió una alianza estratégica para tratar asuntos como la seguridad y la lucha contra el crimen organizado.

EFE


"Mientras más seguro esté México, más seguro estará EEUU", argumentó Calderón, quien consideró que el diálogo de este lunes representa "el principio de una extraordinaria época de cooperación y de relación" entre las dos naciones. Con este encuentro cumplieron la tradición de que el mandatario electo estadounidense se reúne con el jefe de Estado del vecino del sur antes de su toma de posesión, que en el caso de Obama será el próximo 20 de enero.

Durante la reunión, Obama apoyó la idea de "mejorar" el TLCAN, puesto en marcha por México, EEUU y Canadá en enero de 1994, precisó el próximo secretario de prensa, Robert Gibbs. En un comunicado de casi dos páginas, Gibbs dijo que Obama "expresó su continuo compromiso para mejorar el TLCAN y fortalecer las cláusulas laborales y ambientales, para que reflejen los valores que comparten ampliamente ambos países". Además, "propuso la creación de un grupo de consulta que trabaje en varios asuntos importantes para EE.UU. y México, incluyendo el TLCAN, la energía y la infraestructura", apuntó.

Obama también respaldó los esfuerzos de los Estados en ambos lados de la frontera común para "erradicar la violencia relacionada con las drogas y para frenar el flujo de armas y de dinero" hacia México. Aunque ambos países aseguran que la lucha contra el tráfico de drogas y el crimen organizado es una "responsabilidad compartida", México quiere que EE.UU. tome acciones más contundentes en contra el tráfico de armas, que nutre la "narcoviolencia". Según la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego de EEUU (ATF), el 90 por ciento de las armas confiscadas en México proviene de Estados Unidos. Durante el encuentro, Obama subrayó, además, su compromiso de trabajar con el Congreso para corregir el maltrecho sistema de inmigración y promover una migración segura, legal y ordenada".

La Iglesia católica y grupos pro-inmigrantes elogiaron la reunión y confiaron en que el próximo jefe de la Casa Blanca podrá cumplir su promesa electoral de aplicar una reforma que permita la legalización de la población indocumentada en Estados Unidos. Mientras, bajo el paraguas de la Alianza para un Comercio Responsable, unos 60 grupos cívicos opuestos al TLCAN reiteraron este lunes su llamado para que Obama renegocie dicho pacto comercial.

Calderón se opone a esa idea y en noviembre pasado advirtió a Obama de los efectos nocivos que tendría una corriente proteccionista o la renegociación del convenio. Como parte de su visita de trabajo, el jefe de Estado mexicano se reunió con líderes de los ámbitos académico y financiero y, después del almuerzo con Obama, lo hizo con líderes demócratas y republicanos del Congreso. El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, prometió continuar colaborando con México y respaldó la Iniciativa Mérida contra el narcotráfico y el crimen organizado. Reid ofreció su apoyo a Obama y Calderón "para implementar políticas que sean beneficiosas para ambas naciones".

Calderón concluirá mañana su visita con una reunión en la Casa Blanca con el presidente saliente, George W. Bush. Al llegar al poder en 2001, Bush prometió al entonces gobernante mexicano, Vicente Fox, una mayor cooperación en los asuntos de interés mutuo, pero este lunes mismo lamentó que no se aprobase la reforma migratoria.
México.

Obama ordenará cerrar Guantánamo tan pronto como asuma presidencia, dice CNN
Barack Obama firmará una orden ejecutiva para cerrar la cárcel para sospechosos de terrorismo de Guantánamo, tan pronto como se mude a la Casa Blanca, según la cadena de televisión CNN. Según dos asesores no identificados de Obama, el futuro mandatario podría emitir la orden la primera semana que esté en el poder, lo que supondría un cambio palpable respecto a la política de su antecesor, George W. Bush. La orden pondría en marcha el proceso para el posible cierre de la presión. Durante la campaña electoral, Obama prometió dar el cerrojazo a Guantánamo, pero no ha aclarado qué hará con los 250 detenidos que se encuentran en ella actualmente.

En una entrevista el domingo, Obama afirmó que clausurar el centro de detención en los primeros 100 días de su Gobierno "es más difícil" que lo que cree que la gente piensa. Obama dijo que el desafío es establecer un proceso legal para juzgarlos que respete el Estado de derecho, pero que no resulte en la liberación de personas que quieren asesinar estadounidenses. El domingo se cumplieron siete años desde que Bush envió a los primeros detenidos a su base naval en Cuba desde Afganistán. Desde entonces casi 800 hombres han pasado por sus celdas.

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