Esta ex revolucionaria cambió la lucha política por la lucha por la defensa de las mujeres, en un país en el que “la lucha elemental es para que no se nos mate, ni siquiera para alcanzar la igualdad”. Norma Cruz y su fundación “Sobrevivientes” se encargan de acoger y orientar a todas esas mujeres guatemaltecas que dicen basta a la violencia machista.
La de Norma es una de las cinco historias que se narran en el documental “Un Cambio En la Mirada”, presentado ayer en la Casa de América de Madrid, en un acto en el que, además de la propia Norma Cruz, estuvo presente la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.
Cinco historiasLa cinta, producida por la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas (FIIAPP), en colaboración con el programa EUROsocial y la Agencia EFE pone voz a cinco historias, distintas entre sí, desarrolladas en cinco países latinoamericanos diferentes, pero que tienen en común la lucha por la superación y el afán por crear una sociedad mejor de cada uno de sus protagonistas.
De Argentina llega la historia de un grupo de jóvenes presidiarios que reciben un soplo de esperanza gracias a los cursos de teatro y expresión artística que reciben en la cárcel. Las alpaqueras de Perú, que reciben cursos para mejorar su negocio y calidad de vida, son las protagonistas de la segunda de las historias, mientras que un grupo de escolares paraguayos concienciados con la importancia de la cultura tributaria, centran la tercera de las historias. Chile es el escenario de la historia de Luis, un joven que a causa de una grave enfermedad se ve obligado a recibir transfusiones de sangre diarias y, por último, la lucha de Norma Cruz en Guatemala conforman el mosaico de miradas sobre la realidad Latinoamericana.
"70 razones para trabajar sin descanso"Después de la proyección del documental, Aído, Cruz y la fiscal de sala contra la Violencia sobre la Mujer, Soledad Cazorla, mantuvieron una charla sobre la situación de la mujer frente a la violencia machista. La ministra de Igualdad destacó los avances obtenidos en los últimos tres años en España en la lucha contra este tipo de violencia, aunque recordó que las 70 mujeres muertas a lo largo de 2008 se han convertido en "70 razones para seguir trabajando sin descanso".
Cruz, por su parte, se congratuló por haber conseguido que en Guatemala se aprobara el pasado mes de abril la primera "Ley contra el Femicidio y otras formas de Violencia contra la Mujer", que, al menos, dijo, "nos permite poner al mismo nivel a todos los agresores". La activista reconoció que “las leyes por sí solas no cambian la realidad”, pero apuntó que “el manto legal permite visibilizar la problemática y ese es el primer paso”. “Así se reconoce que hay algo que está mal y que hay que arreglar”, aseveró.
Precisamente en la visibilidad, “la sensibilización y la educación” radica la clave para solucionar el problema, según coincidieron tanto la ministra como la fiscal. Para ello, la intervención del Estado es fundamental, aplicando leyes que permitan órdenes de alejamiento efectivas, que conviertan en delito y, por lo tanto, perseguido por la ley, lo que antes era “sólo una falta”, y, sobre todo, que no dejen que haya “concesiones, sea quien sea el agresor”. “En la violencia contra la mujer, Estado y sociedad han de ser aliados”, afirmó Cruz.