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Obama ordena el cierre de Guantánamo en un año y el fin de las torturas

además, ha suspendido los juicios contra los presos durante 120 días

Jueves 22 de enero de 2009
El presidente de EEUU, Barack Obama, ha firmado este jueves una orden ejecutiva para el cierre de la prisión en la base naval de Guantánamo, en el sudeste de Cuba, establecida en 2002 para sospechosos de terrorismo. Ha hecho lo propio, además, otras dos órdenes ejecutivas que prohíben la tortura y los maltratos en los interrogatorios y el encarcelamiento de los presos.

El consejero legal de la Casa Blanca, Greg Craig, informó este miércoles a miembros del Congreso sobre las tres órdenes.

Obama instruyó a su secretario de Defensa, Robert Gates, para que pidiera a los jueces militares en Guantánamo la suspensión durante 120 días de los procesos contra los presos que permanecen en esa cárcel, en la actualidad unos 250. Menos de 24 horas después de la solicitud transmitida por Gates, el coronel Patrick Parrish suspendió, sin audiencia, el proceso contra el ciudadano canadiense Omar Khadr. Khadr, uno de los cientos de hombres que han permanecido por años recluidos en Guantánamo sin juicio, está acusado por la muerte en 2002 de un soldado estadounidense en Afganistán. Cuando fue capturado Khadr tenía 15 años.

Por su parte, el coronel Stephen Henley suspendió también los procesos contra cinco hombres acusados de vinculación con los ataques terroristas en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001. En la audiencia presidida por el juez militar Henley, cuatro de los cinco acusados -Jalid Sheik Mohamed, Ali Abd al Aziz, Walid ben Attash y Mustafa Ajmed al Hasawi- manifestaron que se oponían a la suspensión de sus juicios.

Por su parte, Sel Ramzi ben al Shaiba indicó que no se oponía a la suspensión. Los cinco hombres encaran la posibilidad de la condena a muerte. La detención prolongada de supuestos terroristas y su permanencia sin juicio, aislados en una base naval en Cuba, y sometidos en algunos casos a torturas, han sido durante años objetos de críticas de los aliados de Washington, y de denuncias de los grupos defensores de los derechos humanos.

Por eso, la decisión de este miércoles fue aplaudida por la organización Human Rights Watch (HRW), que comentó que es una señal de la alta prioridad que es para el nuevo presidente la reforma de la estrategia estadounidense contra el terrorismo. "De una plumada, el presidente Obama hará un gran avance para restablecer la autoridad moral de Estados Unidos", dijo en una declaración Jennifer Daskal, consejera sobre antiterrorismo de HRW. "Al cerrar un símbolo global de abuso, privará a los terroristas de un poderoso instrumento de reclutamiento", agregó.

Durante su campaña electoral, Obama prometió que cerraría Guantánamo y ahora su Gobierno busca los mecanismos legales para poner punto final a los procesos en los que no hay cargos verificables, y el procesamiento de los casos restantes en una jurisdicción legal que aún debe determinarse. A fines de 2002, el presidente George W. Bush estableció unos tribunales militares que debían juzgar a los calificados como "combatientes enemigos ilegales", supuestamente no amparados por las convenciones de Ginebra, ni por las leyes federales de Estados Unidos.

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