Opinión

¿Quién manda en Cuba?

Sábado 24 de enero de 2009
Desde que Fidel Castro dejase el testigo sucesorio a su hermano Raúl, da la impresión de que la actualidad política cubana ha decaído un poco. Y es que el perfil de ambos hermanos es netamente distinto. Fidel era todo carisma, volcánico y visceral. Raúl, firme en sus convicciones, posee en cambio un temperamento más sosegado, alejado de la imagen de divo que tenía su hermano. Vende menos. Pero, con la retirada de Fidel, el poder quedaba en sus manos. ¿Realmente esto es así? Hace no mucho, Fidel ha vuelto a dar señales de vida a través de sus “amigos” Hugo Chávez y Cristina Fernández de Kirchner. Además, esta semana colgaba dos comunicados en internet, donde mostraba sus dudas sobre la actuación de Obama, pese a darle un voto de confianza. Y sobre todo, un aviso a navegantes: la revolución debe seguir aunque Fidel ya no esté.


¿Premonición o apuesta por el continuismo? Los que quieren “matar” a Fidel llevan años anunciando su muerte, y ésta no acaba de producirse. Su estado de salud ha sido objeto ce controversia durante largo tiempo, y más ahora, en que precisamente su salud ha sido quien le ha retirado del primer plano. Pero su sombra es alargada, y es un hecho que el “Comandante” sigue moviendo los hilos entre bambalinas. Tras su marcha, no hay nadie con el carisma suficiente ni capaz de aglutinar los apoyos necesarios para liderar un proyecto nuevo. Pero, a pesar de tenues indicios pseudo aperturistas en los primeros días de Raúl al frente de Cuba, todo sigue igual. Es decir, sin democracia ni libertad. Y lo que es peor, con Castro en el poder, llámese Fidel o Raúl. El problema de llevar medio siglo de oprobio totalitario es que la gran mayoría de la isla no ha conocido otra cosa que la dictadura comunista, cuya esencia dificulta sobremanera el acceso de personas válidas al poder. Ojalá tal situación revirtiese, en bien del pueblo cubano. Tras 50 años de opresión, bien merecen la libertad.