El chivato
Domingo 10 de febrero de 2008
La expectativa de las subvenciones se ha instalado en las previsiones de los productores teatrales hasta tal extremo, que los hay capaces de desmontar un proyecto si no son favorecidos con esa suerte de tómbola institucional.
Sin ayuda no hay proyecto y, a menudo, el optimismo de la espera se torna en desencanto cuando, en caso de resultar favorecido el productor, comprueba que la cantidad concedida apenas alcanza para el pago obligatorio de los ensayos. Si el productor es importante por su trayectoria, no incomoda al poder y además es económicamente poderoso, recibirá mayor subvención y el proyecto saldrá adelante. Si el productor cuenta solo con entusiasmo y amor al teatro… También seguirá con la producción, un camino hacia la ruina.
Cuantiosas o miserables, de poco sirven las subvenciones. Hay quien considera que el sistema de ayudas, establecido desde los tiempos del Ministerio de Información y Turismo, solo sirve de estímulo al fracaso. Pero el teatro todo, el pobre y el rico, necesita otra cosa; necesita un sistema de ayudas a la francesa, del que todos los teatros se benefician. Por eso el programa “Teatro para los mayores”, establecido por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, beneficia a todos: al público por que podrá asistir los jueves al teatro por el módico precio de tres euros (para mayores de sesenta años) a las compañías teatrales y a los locales que, al menos un día a la semana, se llenarán a tope.
M. Torralba
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