América

Hugo Chávez, listo para su segundo asalto

Análisis

Jueves 29 de enero de 2009
El domingo 15 de febrero los venezolanos van a madrugar en los colegios electorales para decirle sí o no a un proyecto de enmienda constitucional en un nuevo intento del Presidente Hugo Chávez de democratizar sus intenciones de perpetuarse en el poder, obstaculizando cualquier posibilidad de alternancia política en aras de un proyecto de gobierno que, en vez de impulsar el desarrollo y el bienestar social del país, busca copiar un modelo que ha acelerado su deterioro.

La historia contemporánea de Venezuela es una historia de promesas y decepciones. De ser hace unos cuarenta años la gran esperanza económica de América Latina y el lugar donde todos quería llegar, Venezuela es hoy un estado que a causa de la desidia y la corrupción del pasado, vive en la actualidad las consecuencias de un gobierno que ha acentuado aún más las pandemias de la delincuencia, la pobreza, la indigencia y la violencia.

Hace una década Hugo Chávez llegó al poder con un proyecto de gobierno que asentaría las bases para el cambio social en Venezuela, el cual aseguraba que potenciaría la inversión extranjera y respetaría a la empresa privada, a la vez que promovería la integración de todos los sectores de la sociedad venezolana y garantizaría la libre actuación de los medios de comunicación. El 80 por ciento de los ciudadanos le creyeron.



Sin embargo, hasta la fecha la inversión extranjera en el país se ha ralentizado significativamente y la amenaza de la nacionalización se cierne sobre las empresas privadas, algo que motivo a que un gran número de ellas se trasladasen a Colombia, Panamá o Chile; la sociedad se encuentra fragmentada y constantemente el gobierno arremete contra los medios de comunicación que difieren de las políticas del gobierno, siendo el caso más relevante el cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV) en abril de 2007.

Dicha situación ha terminado por fracturar a Venezuela en dos y a enfrentar a los ciudadanos en una disputa ideológica que no permite avanzar al país. En el transcurso de estos diez años en los que Chávez lleva en el poder su discurso ha sido más de confrontación que de diálogo; más militarista que pacifista; más autocrático que socialista.

En 2007 el presidente venezolano tomó la iniciativa de llevar a cabo un referéndum con el objeto de reacomodar la Constitución que él mismo instauró en 1999, a fin de que su mandato no tenga fecha de caducidad.

Sin embargo, el intento le resultó fallido, debido a que la sociedad se movilizó y se concienció sobre el proyecto de país que quiere. Un mérito que se lo lleva el Movimiento Estudiantil Venezolano, que ha sido el único eslabón capaz de cohesionar a una oposición conformada tanto por aquellos que siempre mostraron recelo de las políticas de Chávez como por quienes lo apoyaron en su momento.

De nuevo en febrero los venezolanos tendrán una cita con las urnas electorales para decidir si quieren o no un futuro con Hugo Chávez. Aún cuando el mandatario sigue disfrutando de un importante índice de popularidad, es indudable que existe un cansancio y un desgaste por parte de los ciudadanos que en todos estos años no han visto la transformación social que tanto se les prometió. Pero hasta que ese día llegue, a la oposición y al oficialismo no les queda de otra que alzar pancartas y prepararse para salir victoriosos de este segundo round.

TEMAS RELACIONADOS: