Reunidos en Belén
Viernes 30 de enero de 2009
"Debemos definir y delinear nuestro socialismo, porque no hay una tercera vía", declaró el presidente venezolano, Hugo Chávez, ante los cerca de mil líderes de movimientos sociales que participan en el foro en la ciudad de Belén. Chávez, junto al boliviano Evo Morales, el ecuatoriano Rafael Correa y el paraguayo Fernando Lugo, participaron en un "Diálogo sobre la integración popular de nuestra América", organizado por el Movimiento Sin Tierra (MST) de Brasil y otras organizaciones del Foro Social que se celebra en Belén. El líder bolivariano recordó que fue durante su participación en el Foro Social del año 2003, en la ciudad de Porto Alegre, "cuando Venezuela le anunció al mundo que su revolución tomaba el camino del socialismo", que -aseguró este jueves- "ya no abandonará nunca".
Recordó también que fue el primero de los presidentes de la que se considera nueva izquierda latinoamericana que llegó al poder, en febrero de 1999, y afirmó que, con ese movimiento, América Latina ha comenzado a andar hacia su propia "utopía". Correa sostuvo que "después del vendaval neoliberal que golpeó a América Latina" y "la prepotencia del Consenso de Washington", esta región ha comenzado a decidirse por el "socialismo y el cambio". El gobernante ecuatoriano instó a rescatar el papel del Estado como gestor de la economía y a dignificar el trabajo, así como reiteró su propuesta para la creación de un fondo de compensaciones para los países que decidan preservar sus bosques. Según Correa, "el socialismo del Siglo XXI propone vivir bien, no vivir mejor", "no cree en dogmas ni en fundamentalismos", está "en constante autocrítica y evolución" y "rechaza la violencia", porque "este jueves las armas son los votos y los soldados son los ciudadanos".
Morales, a su turno, pidió "una revolución mundial para acabar con el intervencionismo norteamericano" y aseguró que "antes los pueblos se alzaban en armas contra el imperio, pero ahora el imperio se alza en armas contra los pueblos", en forma de conspiraciones que intentan derrocar gobiernos elegidos democráticamente. Aclamado por los líderes de los movimientos sociales, el jefe de Estado boliviano celebró la aprobación de la nueva Constitución en su país en un referendo celebrado el pasado domingo. "El pueblo boliviano se ha impuesto una vez más a esos grupos que intentan detenerlo", sostuvo Morales, aunque advirtió de que "ahora aparecen nuevos enemigos, en grupos de la Iglesia católica", ante lo que aseguró, usando el lema del foro, que "otra fe y otra religión también son posibles".
El ex obispo Lugo, que sonrió complaciente ante ese comentario, dijo que todos los gobernantes progresistas que han surgido en la región han "bebido de las ideas del Foro Social y pueden decir que otro mundo no sólo es posible, sino que está siendo real". En medio a contenidos ataques contra EE.UU., Chávez y Lugo fueron los únicos que aludieron directamente al nuevo presidente de ese país, Barack Obama, pero para instarle a que devuelva a Cuba el territorio que ocupa la base naval estadounidense en Guantánamo. "Guantánamo es cubano y debe volver a Cuba, a sus raíces", dijo Lugo.
Chávez, por su parte, valoró como "muy positiva" la decisión de Obama de cerrar la prisión que el Gobierno de George W. Bush emplazó en Guantánamo tras la guerra de Afganistán, pero dijo que "ahora le tiene que devolver el territorio a Cuba". El encuentro entre los cuatro presidentes comenzó en un clima de fiesta. El primero en llegar fue Correa, quien tomó un micrófono para unirse a un cantante que entonaba viejas canciones de los cubanos Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Carlos Puebla. Lugo se sumó al coro al llegar y con Correa recibieron a Chávez al son de bolero, que los tres concluyeron juntos. Tras el encuentro con los líderes de los movimientos sociales, los cuatro presidentes eran esperados por el líder brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con quien más tarde tenían previsto asistir a una conferencia sobre el impacto de la crisis en América Latina.
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