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Viernes 30 de enero de 2009
El Gobierno ha ordenado este viernes a la Abogacía del Estado que ejercite todas las acciones legales contempladas en la Ley de Partidos para impedir que el partido Askatasuna y la plataforma Demokrazia 3 Milioi (D3M) concurran a las elecciones autonómicas vascas del próximo 1 de marzo.
Así lo ha anunciado la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que ha asegurado que las Fuerzas de Seguridad del Estado han encontrado "vinculaciones" entre estas dos formaciones y la ilegalizada Batasuna o sus sucesoras.
El Gobierno considera que cuenta con un "relato de indicios" suficiente para impugnar las candidaturas que ha presentado Askatasuna a las elecciones autonómicas vascas del próximo 1 de marzo e incluso para pedir la ilegalización de este partido político a la sala del 61 del Tribunal Supremo. Según fuentes del Ejecutivo, las investigaciones desarrolladas por la Policía y la Guardia Civil no han dado como resultado sólo una "suma de indicios" de la vinculación de Askatasuna con formaciones ya ilegalizadas, sino un auténtico "relato" continuado en el tiempo prácticamente desde la fundación del partido.
Entre los indicios con los que ya trabaja la Abogacía del Estado, a la que el Gobierno ha ordenado este viernes proceder contra el partido, figuran sus estatutos, que han resultado ser una copia casi exacta de los de Euskal Herritarrok, la denominación que adoptó Herri Batasuna en 1998, coincidiendo con la inscripción de Askatasuna en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior.
La coincidencia temporal y la similitud de los estatutos avalaría la tesis, sostenida entre otros por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en uno de sus últimos autos, de que Askatasuna ya era entonces una "marca blanca" de ETA con la que la banda pretendía asegurar su presencia en las instituciones ante una eventual ilegalización de Herri Batasuna. Según las fuentes consultadas, a estos indicios hay que sumar muchos otros, como las reuniones y los contactos mantenidos por los dirigentes del partido con otros representantes de la izquierda abertzale, las declaraciones públicas efectuadas por unos y otros e incluso el "marco" en el que se realizaron esas manifestaciones.
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