Cultura

Lolita: "En cualquier momento hay boda, pero hijos no"

entrevista

Lunes 02 de febrero de 2009
¿En qué se parece a su madre y en qué a su padre?
Me parezco mucho en la manera de hablar, en el movimiento de las manos, del cuerpo. De hecho, el otro día viendo cosas de mi madre, encontré un traje que se puso en Miami, y lo cogí para arreglármelo...y resulta que no lo puedo cambiar, porque me queda perfecto. En el cuerpo me parezco bastante a mi madre. Pero no lo sé, la verdad es que a la hora de subir a un escenario me dejo llevar, yo bailo y canto a mi manera. Y si llevo tantos años en esto es porque sirvo.

Su madre eclipsó todo lo que le rodeaba, ¿le ha costado deshacerse del cliché 'hija de'?
A mí realmente como Lola me conoce muy poca gente. Hay veces que me llaman Lola por la calle y no me giro. En mi casa soy Loli o Mari Loli, como me dice mi hijo muchas veces. Pero la gente, los amigos nuevos y gente que trabaja conmigo, incluso Pablo, con el que llevo cuatro años, sí me dice Lola. Yo soy Lolita, y artísticamente lo seré hasta que desaparezca.

¿No le afecta la crisis?
Yo soy todo terreno, pero estamos en crisis. A todos nos ha afectado. Pero yo tengo mucha fe en mi público, en momentos de crisis es cuando hay que atacar. Hay que llevarle la música a la gente, que se emocione, se ría, y que ese rato que estemos juntos lo disfruten. Creo que el tema de la crisis es la pescadilla que se muerde la cola. No podemos estar viendo el telediario observando cómo los comercios cierran... Yo voy a abrir una tienda dentro de poco, en estos momentos malos lo que tenemos que hacer es tirar hacia arriba y luchar.

¿Va a ser ésta una oportunidad para reencontrarse con su público americano?
América también está en crisis, y somos muchos para ir tantos por ahí... Tuve una época de mi vida en la que trabajé más en América que en España, pero ahora estoy muy contenta de trabajar en mi país, hay muchos lugares en los que aún no he estado, y otros, a los que no voy desde aquel famoso concierto de las Flores, que hicimos mi madre, mi tía y yo.

¿Por qué ha decidido empezar esta gira en este preciso momento?
Porque me guío mucho por mi corazón y mi intuición, aunque a veces me equivoque, soy un ser humano. En momentos de crisis, una no se puede ir abajo, y cuando Dios te da el don de tener talento, de poder hacer algo que le lleva alegría a la gente, hay que estar ahí. Hemos venido a este mundo a luchar y a trabajar. Para mí el número 33 significa algo, porque creo en Dios, es a la edad a la que se fue mi hermano, y porque 33 años trabajando son muchos. He sido una persona muy discreta, sobre todo, en mi profesión. Yo podría haberme lucrado cuando se murió mi madre, haberme puesto la bata de cola y cantar. No lo hice porque no lo sentía, porque la pena podía más que yo.

Cuando se suba al escenario, ¿vamos a ver a la Lolita artista, a la hermana o a la madre?
Es que no se pueden separar, la Lolita madre, hija, sobrina, hermana, es la misma. Cuando canto y veo a la gente, me gusta mirarlos a los ojos, y soy la misma. Empecé a los 16 años sin saberlo, de chiripa. Yo pensaba que grabar un disco era algo que me tenía que pasar por naturaleza.

¿Le gustaría hacer un disco en directo?
Me gustaría hacer un disco en directo porque nunca lo he hecho, a pesar de mis años. Además son canciones conocidas, lo que pasa es que las casas de discos también están en crisis, y hacer uno en directo cuesta una pasta...



¿Se encuentra con la fuerza suficiente para reencontrarse con sus seres queridos?
Yo me reencuentro con ellos todos los días, de hecho, quiero ir al cementerio para decirles adiós y que me den suerte. Mi casa está llena de fotografías de mi familia, lo que pasa es que es nuevo reencontrarme con ellos en un escenario. Hay canciones que las estoy cantando y me tengo que apretar las manos porque me emociono. Pero bueno, la vida continúa y el mejor homenaje que les puedo hacer es éste.

¿No ha notado la crisis de los 50?
Yo todavía no, estoy en la pre menopausia y creo que la crisis de los 50 la tenemos en la cabeza. Es un tabú, son leyendas, mientras una se mire al espejo y se vea bien y con ilusión, da lo mismo que se tengan 50 ó 70.

¿Le va a acompañar su familia en su debut?
Quieren ir, y a mí me haría mucha ilusión, Guille perderá un día de cole, pero que me lo perdonen. Sería una sorpresa muy bonita...

Le han salido artistas los dos...
Sí, los dos, Guille es muy pequeño todavía pero va a dar un sorpresón, porque toca divinamente la guitarra. Puede que el siguiente disco sean canciones de mi hijo, porque también compone... Por culpa de los genes, que no nos dejan tranquilos.

Ha pasado de ser la hija de Lola Flores, a madre de Elena Furiase, ¿cómo le sienta eso?
Es curiosos, ya ni siquiera la madre de Elena, sino la madre de Vicky, del Internado... Pero estoy muy orgullosa, he tenido la gran suerte de tener una madre ejemplar. Soy la hija de un mito, de una estrella en todo su esplendor que pisaba la tierra. Y encima, ahora, soy la madre de Elena, que todo el mundo que la conoce me dice que es un dulce, y se me llena la boca de hablar de Elena. Es un orgullo, y cuando salga mi hijo me dirán que soy la madre de Guille.

¿Tiene planes de boda?
Pablo ya tiene el divorcio de su mujer, así yo creo que me caso. Lo digo con la boca pequeña, porque aún no tenemos fecha. Ya somos un matrimonio de hecho y de desecho (risas). Llevo divorciada mucho tiempo, así que en cualquier momento hay boda, pero niños no...

Pero hubo rumores de que le habían visto entrar en una clínica...
Sí, pero fui porque yo soy precavida. Mi madre murió de un cáncer de mama y hay que hacerse las revisiones correspondientes. Me vieron entrar y se comentó que iba a hacerme una inseminación, pero no, yo a los míos ya los tengo muy crecidos. Quiero que me den nietos dentro de unos años.

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