Opinión

Automóvil y política

José María Cernuda | Lunes 11 de febrero de 2008
Estamos ya a menos de un mes de las elecciones y la patronal de los fabricantes de automóviles, Anfac, ha publicado dos documentos en los que vierte su opinión sobre las dificultades que se ciernen sobre la industria. Documentos que, a nadie se oculta, quieren forzar a que los principales partidos políticos se pronuncien sobre algunos aspectos que inciden en el sector. Ha ocurrido en todas las consultas previas y probablemente seguirá ocurriendo en el futuro.

Sin embargo, los partidos políticos son excepcionalmente cautos a la hora de pronunciarse y los programas, llenos de buenas intenciones y propuestas en casi todas las áreas, pasan de puntillas sobre algunos de los aspectos determinantes del sector. Todo son buenas intenciones: mantenimiento de la actividad industrial, reducción de la contaminación, mejora de las estructuras viarias, reducción de la siniestralidad; y un largo etcétera. Pero ninguno baja a la arena y nos dice cual es el escenario que contempla a 4 años vista.

No nos dice qué pasará cuando los combustibles no puedan ya soportar el actual nivel impositivo; ni cuando se agoten los combustibles fósiles; ni cuando se reduzca la movilidad urbana; ni cuando se saturen los transportes colectivos; ni cuando el sector productivo no pueda competir con los países emergentes. De eso nada. Pues bien: estos problemas están mucho más cerca de lo que creen los políticos. ¿O es que prefieren ocultar la cabeza a modo de avestruz?

TEMAS RELACIONADOS: