Sociedad

El Senado aprueba obligar a alimentar a quien no pueda hacerlo por sí mismo

la joven murió este lunes

Martes 10 de febrero de 2009
El Senado de Italia ha aprobado con 164 votos a favor, 100 en contra y una abstención la moción del partido gubernamental que obliga a alimentar e hidratar a las personas que no puedan hacerlo por sí mismas, según informaron los medios de comunicación italianos.

A esta moción, presentada por el Pueblo de la Libertad del primer ministro, Silvio Berlusconi, todavía le queda un proceso parlamentario para ser aprobada. El texto compromete al Gobierno a garantizar la hidratación y la alimentación a quien esté en una situación en la que no pueda proporcionarse estos servicios por sí misma, a la espera de una aprobación legislativa completa en materia sobre el fin de la vida.

Un caso de eutanasia
El médico personal de la mujer afirmó ayer que ésta murió "de improviso" a causa de una crisis inesperada, pero diversas voces, entre ellas las de algunos políticos, han afirmado desde entonces en los medios italianos que la muerte de Eluana es un caso de eutanasia. Por su parte, Giuseppe Englaro, padre de Eluana quien murió el lunes tras 17 años en estado vegetativo, asegura que quiere que se sepa que él "ha sido el único responsable", según recoge este martes el diario "Il Corriere della Sera".

La autopsia, en proceso
"Haremos una autopsia completa para no dejar ninguna duda", ha dicho el médico Carlo Moreschi. Los restos de Eluana ya han abandonado la clínica y han sido trasladados al hospital "S.Maria de la Misericordia", donde se llevará a cabo la autopsia, después de que el padre y la madre, gravemente enferma, la hayan visto diez minutos por última vez. La clínica de reposo "La Quiete" está invadida por el silencio y por los restos de velas, carteles y globos blancos en memoria de Eluana. Según informa el periódico "Il Corriere della Sera", las fuerzas de seguridad se encuentran frente a la entrada de la clínica.

Por teléfono, Guisseppe Englaro, ha pronunciado hasta ahora pocas palabras. "Estoy algo mejor, gracias", ha dicho sin querer añadir nada más. Desde Roma, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, ha dirigido unas palabras en memoria de Eluana. "Es un momento de dolor nacional".

Eluana Englaro falleció este lunes hacia las 20.00 horas en la casa de reposo "La Quiete", en la norteña ciudad de Udine, mientras el Senado debatía este proyecto de ley para prohibir la suspensión de la nutrición e hidratación que la mantenía con vida.

Giuseppe Englaro aseguró que "si mucha gente viera una fotografía de Eluana en la actualidad se callarían, pero no lo haré jamás". Según "Il Corriere", Eluana pesaba 40 kilogramos, los brazos y las piernas las tenía encogidas, podía yacer sólo de lado porque con el vientre hacia arriba podía ahogarse por los líquidos que le fluían de un estómago atrofiado. Permanecía apoyada sobre el lado derecho del cuerpo lo que le causaba llagas y laceraciones en la piel, que tenía hasta en la cara, agrega. Se le habían afilado las facciones del rostro y los párpados permanecían perennemente medio cerrados. Los inspectores del Ministerio de Sanidad que la visitaron el viernes pasado -según el diario- no se imaginaban el deterioro que había sufrido Eluana.

Su padre añade además que "había hecho una promesa a Eluana y la he mantenido". La promesa -según Englaro- se la hizo a su hija antes del accidente de tráfico que la postró en 1992, cuando su amigo Alessandro sufrió otro siniestro similar. "Cuando volvió de su última visita a su amigo en coma me dijo que no quisiera jamás encontrarse en una situación así y me hizo prometer que ocurriera lo que ocurriera, nunca la abandonaría en ese estado", dijo Giuseppe Englaro. "He soportado mucho en estos años, pero debo permanecer sólo, tengo muchas cosas en que pensar", subrayó. Su esposa Saturna, que actualmente está enferma de cáncer, también declaró en su día que "mi hija no aceptaba los cuidados sin fin y sin resultado, estar así lo consideraba una barbarie".




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