Motor

Saab apuesta por el 9-3X para ganarse a los compradores de SUV

presentado en ginebra

Jueves 12 de febrero de 2009
Uno de los modelos que se presentará en Ginebra ante curiosos, aficionados y expertos es el Saab 9-3X, un competidor para dos modelos asentados en el mercado, como son el Audi Allroad Quattro, el Volvo XC90 y el Subaru Outback.

Los creadores del Saab 9-3X saben que la fórmula que ha dado vida a sus competidores es exitosa: aportar una apariencia atractiva y multitud de utilidades a un SUV, sin que el bolsillo y la atmósfera sufran por los niveles de consumo de combustible. El tamaño es grande, claro está, pero no tanto como otros SUV, que quizás se adapten mejor al consumidor estadounidense que al europeo, acostumbrado a moverse en vehículos de menor tamaño.

El coche de Saab llega al mercado con dos motorizaciones. La primera, en gasolina, es un turbo de 2,0 litros en cuatro cilindros con 210 caballos de potencia y un par de eje de 300Nm. La otra es turbo diesel, con 1.900 centímetros cúbicos de cubicaje, que desarrolla una potencia de 180 caballos y un par de 400Nm.

El coche de gasolina, de dos litros de cubicaje, tiene una aceleración de cero a 60 millas por hora en 8,2 segundos. Los conductores, para las dos motorizaciones, podrán elegir entre un cambio manual con seis marchas y otro automático. El coche cuenta con el aclamado sistema Cross Wheel Drive de Saab, y profundiza en el concepto “ecopower” que trasunta sus últimos modelos.

La marca no destaca por la belleza de sus diseños, pero en este coche se ha hecho un esfuerzo que, aunque insuficiente, resulta notable. Es 35 milímetros más alto, pensando en que pueda verse obligado a sortear terrenos que no conozcan el asfalto.

TEMAS RELACIONADOS: