Allen Stanford, acusado de un fraude "masivo" de 6.370 millones de euros.
Martes 17 de febrero de 2009
La Comisión de Valores de EEUU (SEC) ha presentado una acusación contra Robert Allen Stanford y tres de sus compañías por haber orquestado un plan "fraudulento" de inversión de 8.000 millones de dólares (6.370 millones de euros).
La Comisión del Mercado de Valores (SEC) de Estados Unidos acusó al multimillonario tejano Robert Allen Stanford de operar un entramado de inversión fraudulento por el cual captó 8.000 millones de dólares con la promesa de alta rentabilidad. La SEC (por su sigla en inglés) hizo públicos este martes los cargos, al tiempo que agentes de la policía federal tomaban las oficinas de Stanford en Houston (Texas).
La SEC lo acusa de engañar a los inversores, a los que vendió títulos a plazo fijo conocidos como certificados de depósito con unas tasas de interés "improbables y no justificadas". Para hacer que las creyeran, el Banco Internacional Stanford, con sede en Antigua, urdió una trama de mentiras, según la SEC. Dijo que había logrado una rentabilidad de dos dígitos durante los últimos 15 años y garantizó a las víctimas que sus depósitos estaban seguros, pues invertía principalmente en instrumentos financieros "líquidos", lo que era falso, de acuerdo con la SEC.
Cuando los inversores se pusieron nerviosos tras el descubrimiento del fraude presuntamente llevado a cabo por Bernard Madoff, el Banco de Stanford les dijo que no tenía ninguna inversión "directa o indirecta" en sus fondos. En realidad, el Banco Internacional Stanford perdió unos 400.000 dólares en la trama de Madoff, según la SEC.
"Standford y un pequeño círculo de familiares y amigos con los que dirige sus negocios perpetraron un fraude masivo basado en promesas falsas y datos históricos de rentabilidad inventados para aprovecharse de inversores", afirmó en un comunicado Linda Chatman Thomsen, directora del departamento de investigaciones de la SEC.
A petición de la SEC, el juez Reed O'Connor ordenó congelar los activos de Stanford, así como del director financiero del Banco Internacional Stanford, James Davis, y de la directora de inversión del Grupo Financiero Stanford, Laura Pendergest-Holt.
Se trata del segundo fraude a gran escala destapado en Estados Unidos en poco más de dos meses, después de que en diciembre se revelara el llevado a cabo por Madoff, quien confesó que asciende a 50.000 millones de dólares, según la fiscalía.
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