Los senadores se han sometido a una sesión de control para medir los niveles de sus lípidos y concienciar de la importancia de controlarlos de manera integral para ayudar así a reducir el riesgo cardiovascular.
El Palacio del Senado acogió la Jornada
"Control Integral de Lípidos: Colesterol LDL, HDL y triglicéridos" cuyo objetivo es concienciar a los senadores y, a través de ellos a la sociedad, sobre la importancia de las hiperlipemias como uno de los factores de riesgo cardiovascular más importantes.
A través de esta iniciativa, llevada a cabo por la Fundación Hipercolesterolemia Familiar con la colaboración de MSD España, se ha puesto de manifiesto la necesidad de mantener un control integral de los parámetros lipídicos clave: disminución del colesterol LDL o colesterol "malo", elevación del HDL o colesterol "bueno" y descenso de los triglicéridos como estrategia fundamental para reducir el riesgo cardiovascular.
Junto con la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes mellitus, la hiperlipemia (trastorno en las concentraciones de lípidos plasmáticos) forma parte del grupo de patologías de alto riesgo cardiovascular, que si no se detectan a tiempo, pueden desencadenar manifestaciones graves como infartos de miocardio (la cardiopatía isquémica más frecuente)1 e ictus (o infarto cerebral).
Riesgo cardiovascularEntre los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular figuran los valores de lípidos sanguíneos anormales, haciendo referencia no sólo a altas concentraciones de colesterol "malo", sino también a cifras elevadas de triglicéridos y bajas de colesterol "bueno".
Según Pedro Mata, presidente de la Fundación Hipercolesterolemia Familiar y jefe asociado de Medicina Interna de la Fundación Jiménez Díaz, "en general existe un vacío en el tratamiento global de las hiperlipemias".
Aunque en los últimos veinte años el tratamiento de las hiperlipemias se ha basado en la reducción del colesterol "malo" obteniendo un descenso importante de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, Mata afirma que a la hora de tratar a estos pacientes "han de tenerse en cuenta todos los factores de riesgo, entre ellos un colesterol "bueno" bajo y un aumento en las concentraciones de triglicéridos ya que, aunque estén tratados, continúa existiendo un riesgo residual de episodios cardiovasculares en estos pacientes".
Por lo tanto, asegura el presidente de la Fundación Hipercolesterolemia Familiar, "en los pacientes con hiperlipemias se deben controlar los parámetros lipídicos mucho más allá del colesterol LDL, algo que no se refleja en la práctica clínica habitual. En este sentido, la actuación desde Atención Primaria es muy importante, ya que es un ámbito asistencial ideal para poner en marcha políticas de prevención cardiovascular".
Esta constituye una importante causa de muerte prematura. Además, señala Pedro Mata, "provoca discapacidad e incremento de los costes sanitarios".
Amenaza realLa Enfermedad Cardiovascular (ECV) es una amenaza real, constante y creciente. Una de cada tres muertes en el mundo se debe a enfermedades cardiovasculares siendo la enfermedad coronaria la primera causa de muerte global en el mundo y la quinta como causa de morbilidad.
En España las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte para el conjunto de la población, pero a pesar de los importantes avances en su diagnóstico y tratamiento, la prevención continúa siendo una asignatura pendiente.
En el año 2004 las enfermedades cardiovasculares ocasionaron 123.867 muertes (56.359 en hombres y 67.508 en mujeres) lo que supuso el 33,3% de todas las defunciones. La enfermedad isquémica del corazón ocasiona en nuestro país el mayor número de muertes por ECV, con el 31% del total; (40% en varones y un 24% en mujeres) y dentro de ella, el infarto agudo de miocardio es el episodio más frecuente, con un 64% de las muertes1.
Según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Sanidad y Consumo, en 2005 126.907 personas perdieron la vida a causa de una enfermedad cardiovascular. Los problemas cardiovasculares suponen la segunda causa de hospitalización en nuestro país representando el 13,7% del total de ingresos hospitalarios2.
Se calcula que en 2015 morirán cerca de 20 millones de personas por ECV en el mundo, sobre todo por cardiopatías y accidentes cerebrovasculares. Además, se prevé que sigan siendo la principal causa de muerte durante las próximas décadas3.