Nacional

La propaganda proetarra empaña el aniversario del asesinato de Carrasco

Patxi López: "Ni un solo espacio para la impunidad"

Sábado 07 de marzo de 2009
Un año después del asesinato de la muerte de Isaías Carrasco, los etarras siguen haciendo apología del terrorismo en la localidad de Mondragón colocando fotos de presos por las calles y fachadas de la localidad, como la del Banco Guipuzcoano. Además, el Ayuntamiento de la localidad, bajo el gobierno de ANV, luce en su balcón un cartel de apoyo a los presos de la banda con el mensaje "vuelta a casa".

Isaías Carrasco Miguel, víctima mortal de ETA, era un trabajador del barrio obrero de San Andrés de Arrasate, localidad guipuzcoana en la que se establecieron sus padres, un matrimonio de inmigrantes llegados desde Zamora. Recibió varios disparos nada más coger el coche para irse a trabajar. A los pcoc segundos, su mujer y su hija bajaron a la calle al oír los disparos y le encontraron malherido. Murió en el hospital minutos después.

Carrasco, de 43 años, estaba casado, tenía dos hijas jóvenes, de 20 y 15 años, y un niño pequeño, de apenas 4, y era una persona muy conocida en la localidad, entre otras cosas, por su trabajo como cobrador en el peaje de la autopista AP-1 en la vecina localidad de Bergara.
Militante de base del PSE/EE, compatibilizaba su compromiso político con el sindical, que desarrollaba en las filas de la UGT.

Mientras ejerció como concejal, Carrasco se vio obligado a acudir a trabajar acompañado de su escolta, quien aguardaba en la cabina del peaje junto a él, tal y como recuerdan algunos de sus vecinos.

Gran aficionado al fútbol, había sido entrenador de un equipo de "futbito" y había jugado también en el conjunto de su barrio. Sus padres llegaron a Arrasate procedentes de la localidad zamorana de Morales del Toro, de donde eran también sus abuelos y que el ex edil asesinado visitaba asiduamente.

Su actividad política se limitó únicamente a la pasada legislatura, cuando resultó elegido concejal al ocupar el quinto puesto de la candidatura socialista, que obtuvo cinco concejales en unos comicios en los que la izquierda abertzale no concurrió, debido a la ilegalización de Batasuna.

El pasado año renovó su compromiso con los socialistas vascos y volvió a integrar la lista del PSE/EE de Arrasate, esta vez en el sexto lugar, pero se quedó fuera del Ayuntamiento ya que su partido logró tres ediles, una disminución de fuerza provocada por el regreso al Consistorio de la izquierda abertzale bajo la sigla de ANV.

Al no tener cargo público, Carrasco decidió renunciar a la escolta.

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