avisó en Internet
Jueves 12 de marzo de 2009
El joven alemán que asesinó a 15 personas en un colegio de Winnenden anunció la masacre en un portal de internet pocas horas antes, dijo el ministro de Interior de Baden Württemberg, Heribert Rech. "Lo digo en serio, Bernd, tengo armas aquí y mañana temprano iré a mi antiguo colegio para hacer una buena barbacoa", escribió Tim Kretschmer en un "chat" de internet, en el que advirtió "recordad solo el nombre del lugar: Winnenden".
"Estoy harto de esta vida" y "nadie reconoce mi potencial" fueron otras de las frases del "chat" leídas ante la prensa por Rech, quien reveló también que el joven, de 17 años, había recibido tratamiento psiquiátrico por depresiones, en alguna ocasión internado, pero que había interrumpido sus visitas posteriores al médico.
Un día después de la matanza, comienzan a salir a la luz los posibles motivos que llevaron a Tim a tomar un arma y matar a todas las personas que se fue encontrando en su camino hasta suicidarse.
Como en casos similares, el cóctel parece coincidir: videojuegos violentos, internet y falta de amigos por una mala relación con sus compañeros de clase. "El motivo está relacionado con internet", señaló el portavoz de la Policía de Waiblingen -encargada del caso-, Klaus Hinderer. Según la Policía, en el ordenador del joven se ha encontrado un juego de guerra.
Por su parte, el comisario de la Policía de esta localidad, Ralf Michelfelder, reconoció que se ha estudiado el entorno del agresor y "ya tenemos el primer indicio para un motivo" de la masacre, si bien no quiso entrar en detalles. En el ordenador del adolescente, además del juego violento, también se habrían encontrado enlaces a chats.
Asimismo, los testimonios que recogen todos los medios alemanes de las personas que le conocieron parecen apuntar a una mala relación con los compañeros de clase y en particular con una profesora, e incluso se habla de posible 'mobbing'. Una chica de 12 años, Fabienne B., asegura haber recibido una carta de Tim K. hace tres semanas. "Escribe a sus padres y les dice que lo siente y que no puede más", señaló la adolescente.
Según relató a 'Bild' un vecino, cuando se le encontraba en el parque "siempre se quejaba de una profesora porque le presionaba y le amenazaba con tirarle a la papelera". De acuerdo con este vecino, Tim "la odiaba, como a las mujeres en su conjunto". Esto podría explicar el hecho, ya resaltado ayer por la Policía, de que la mayoría de las víctimas de su antiguo instituto fueran mujeres -ocho alumnas y tres profesoras, del total de doce muertos-.
Por su parte, un adolescente del barrio explicó a este mismo diario que dado que sus padres conocían a los del agresor le habían "rogado que jugara con él, porque no tenía ningún amigo". Según este joven, Tim K. tenía en su habitación "al menos 30 armas de aire comprimido colgadas de la pared".
Contra los padres
Entretanto, la Policía informó de que los padres del agresor han abandonado Winnenden porque quieren estar tranquilos. Lo cierto es que el padre de Tim K. está en el ojo del huracán, ya que disponía de un importante arsenal en su casa -armas todas ellas con licencia- y aparentemente no había establecido la suficiente seguridad para impedir que su hijo tuviera acceso a él.
Según el jefe de la Policía de Waiblingen, "todo apunta a una negligencia del padre en lo que se refiere a la custodia de un arma". Así las cosas, indicó que deberán ser los fiscales los que determinen si hubo una infracción de la ley de posesión de armas y por tanto si "se tomarán medidas contra los padres o el padre".
El instituto, cerrado
Entretanto, el instituto Albertville permanece cerrado hasta nueva orden y en él la Policía ha encontrado numerosa munición que presuntamente se le cayó al agresor durante su apresurada huida.
Mientras, las víctimas en primera persona de los disparos de Tim K. en varias aulas y en los pasillos y los familiares de los fallecidos siguen recibiendo atención psicológica para tratar de superar la tragedia vivida.
Por otra parte, todavía continúan ingresados en el hospital nueve heridos del tiroteo, si bien la vida de ninguno de ellos corre peligro y de hecho se espera que tres de ellos puedan ser dados de alta muy pronto. Se trataría de cinco alumnos, dos profesores y dos agentes.
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