la seguridad, su fuerte
Martes 17 de marzo de 2009
Tras diez años en el mercado, le ha llegado la hora al Hyundai Equus de la renovación. Se acaba de presentar en Corea, su tierra natal, y pronto lo hará fuera. Primero en el atractivo mercado chino y luego en Oriente Medio. Sobre si seguirá el camino hacia el oeste hacia nuestro continente, no se ha escrito una palabra.
El Equus, un nombre con reminiscencias europeas, se apellidará Lambda o Tau en función de que su motor de gasolina tenga 3,8 litros en V6 o 4,6 litros en V8. El primer motor desarrolla 285 caballos de potencia y un par de 358Nm, mientras que el Tau despliega 360 caballos y 439Nm. Este último motor ha sido premiado y es uno de los atractivos del sedan de Hyudai. Este mismo año, aunque más tarde, saldrá una versión con mayor distancia entre ejes y con un motor Tau de cinco litros.
Los ingenieros centran gran parte de sus esfuerzos en el desarrollo de motores potentes y, sobre todo, eficaces en términos energéticos. Pero la potencia sin control no sirve de nada, como decía el anuncio. Y la transmisión de ese poder sobre el suelo se hace por medio de la suspensión. La del Equus está especialmente cuidada (tiene cinco enganches y brazos de control de aluminio), y además se combina con el ASD, Adaptive Selective Damping, o inhibidor selectivo adaptable, con una válvula de descompresión, que aminora el impacto de las irregularidades del terreno sobre la cabina y maximiza el agarre.
El Equus cuenta con las sutilezas electrónicas que, para esta gama, son cada vez más habituales, como el freno automático cuando se aparca, el sistema de aviso de cambio de carril, control inteligente de crucero de tercera generación, pantalla de tres pulgadas y media y demás; lo suficiente como para hacer la adquisición de este vehículo una opción más que interesante. Los sistemas activos y pasivos de seguridad merecen la máxima consideración.
Ahora bien, entra en una competición muy dura, liderada por el triunvirato Audi, Mercedes-Benz, BMW.
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