Juicio Yak-42
Jueves 26 de marzo de 2009
En la tercera sesión del juicio en la Audiencia Nacional sobre las identificaciones de los cuerpos de los militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42 en Turquía ha testificado el general Sanz Roldán, ex jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) que asumió el cargo un año después de la tragedia. En su comparecencia el general ha declarado que la cúpula militar del Ejército de Tierra solicitó antes del funeral al Ministerio de Defensa no entregar a sus familiares los cuerpos de los militares no identificados hasta completarlas.
El que fuera jefe de gabinete del ministro de Defensa, Federico Trillo, cuando ocurrió el accidente del Yak-42, Manuel Ramón Bretón, ha dicho que, antes del funeral de Estado, la cúpula militar no propuso la posibilidad de que los cadáveres de los militares no identificados no se entregaran a las familias. De esta forma, Bretón contradice lo declarado esta misma mañana por el general Félix Sanz Roldán, jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), que ha revelado que el entonces jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), Luis Alejandre, le dijo un año después del siniestro que los mandos militares hicieron esa propuesta a Defensa en una reunión presidida por Trillo un día antes del funeral de Estado, celebrado el 28 de mayo de 2003 en la base de Torrejón.
"No recuerdo absolutamente nada de eso. Yo no le oí decir eso", ha sostenido Bretón, que ha relatado que tras regresar de Turquía el día 27 de mayo, celebraron un consejo de Dirección donde "se tomaron las primeras decisiones sobre la necesidad de llevar a cabo funeral de estado y se concretó cómo debía hacerse". Tras su interrogatorio, el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, a instancias de la defensa del general Vicente Navarro, ha ordenado citar a Alejandre para que declare el próximo 31 de marzo.
El ex jefe de gabinete de Trillo ha precisado que la fecha para celebrar el funeral "quedó fijada pero la hora no" en dicha reunión, aunque, ha subrayado, "siempre a expensas de cómo estaban desarrollándose las labores de identificación". Lo que sí quedó claro en aquella reunión, según Bretón, era que "había que hacerlo cuanto antes pero cuando llegaran los cuerpos". Esa decisión, ha agregado, "se tomó en firme a lo largo de la noche, cuando fuimos conscientes de que iban a producirse las repatriaciones".
Bretón ha señalado que no sabe si la fecha elegida para oficiar el funeral se comunicó al equipo médico desplazado en Turquía y ha añadido que personalmente él no contactó ni con Navarro ni con el general José Antonio Beltrán, encargado de coordinar la operación de recuperación de los fallecidos.
Además, este testigo ha destacado que cuando estuvo en Turquía no presenció las tareas de identificación porque su labor era la de "acompañar y asistir al ministro en las decisiones que tomara".
Declaración del Cónsul
Por su parte, el ex cónsul de España en Turquía, Raimundo Ezquerro, que ha testificado en segundo lugar ante la Audiencia, ha dicho que "entendí que estaba completada la identificación de los 62 militares cuando se los llevaron a Madrid".
En este sentido, ha indicado que no tuvo en ningún momento conocimiento de que 30 de los cadáveres fueron repatriados sin identificar. El ex cónsul ha reconocido que firmó en el registro consular una lista de fallecidos pero no extendió el certificado de defunción. En ese momento "parece que no había dudas razonables sobre la identificación de los fallecidos", ha asegurado Ezquerro.
A preguntas del teniente fiscal, Fernando Burgos, el ex cónsul ha indicado que "sabia que los cuerpos tienen que ser identificados para ser repatriados y me entero días después por los periódicos de que no todos habían sido identificados" cuando salieron hacia Madrid. Por otra parte, ha declarado que el intérprete del consulado que trabajó esos días de la tragedia para las autoridades españolas era "bueno para conversaciones corrientes, pero no para textos jurídicos".
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