Cultura

Una académica afirma que el "Cantar de Mío Cid" es obra de un poeta árabe

Dolores Oliver dice que no fue compuesto ni en 1207 ni en 1140

Jueves 26 de marzo de 2009
El "Cantar de Mío Cid", considerada la primera obra extensa de la literatura española en lengua romance y que relata las gestas del célebre héroe castellano en plena Reconquista, fue creado por un poeta árabe, según opina una académica española.


La profesora de Estudios Árabes e Islámicos Dolores Oliver sostiene en su libro "El Cantar de Mío Cid: génesis y autoría árabe", que fue el poeta y jurista árabe Abu I-Walid al-Waqqashi quien ideó el famoso poema épico como una obra de propaganda política.

"Hay un pacto entre ellos" -afirma Oliver- según el cual el poeta crea el poema "para inmortalizar" al Cid y éste, a cambio, se compromete a "respetar las creencias de los musulmanes" de Valencia, conquistada a los árabes por Rodrigo Díaz de Vivar y de donde es nombrado señor. Según esta tesis, Al Waqqashi, al que cronistas cristianos y musulmanes describen "como uno de los hombres más inteligentes y sabios de su tiempo", compone en la corte valenciana la obra, que "se empezó a recitar en 1095", después de que el Cid entrase en la ciudad, bajo dominio árabe desde el siglo VIII.

Entre los argumentos a favor de su teoría destaca, a juicio de la autora, el clima religioso descrito en el poema. "Un poema donde los cristianos no son los buenos y los musulmanes no son los malos, tiene que ser escrito en época de tolerancia, en época del Cid", afirma Oliver, que destaca que, tras la muerte del Campeador, en 1099, "empieza a haber un sentimiento de animadversión" hacia los musulmanes.

Por ello, desde su punto de vista, el "Cantar" no pudo ser compuesto ni en 1207, que tradicionalmente se ha considerado la fecha oficial, ni en 1140, como defendía el filólogo e historiador español Ramón Menéndez Pidal.

Otro argumento esgrimido por Oliver es que la existencia de poetas en las cortes que cantaran las gestas de los señores es una costumbre propia de Al Andalus, donde todos los soberanos "tienen un poeta que cante sus glorias".

Un tercer razonamiento es el arte de la guerra descrito en el poema, donde aparece una técnica ecuestre de lucha "que solamente realizaban con éxito los almorávides", definido en el "Cantar" como una "arrancada" y que, según Oliver, es una "haraka".