Joan Saura, consejero de Interior de Cataluña, enmudece mientras el honor de los Mossos se pone en entredicho. La contundencia de la policía autonómica en algunas ocasiones y su pasividad en otras genera la sospecha de que la política maneja los hilos de un Cuerpo que no quiere estar representado por alguien que no confía en él. Mossos, estudiantes y partidos políticos piden la cabeza del titular de Interior. Pero Saura calla.
Una joven frente a una barrera de Mossos, el pasado jueves 19 de marzo. Efe
El pasado miércoles 18 de marzo, el desalojo de estudiantes del rectorado de la
Universidad de Barcelona (UB) acabó con varias cargas policiales y una batalla campal, tras la que los
Mossos d´Esquadra fueron culpados por la violencia que ejercieron sobre estudiantes y sobre algunos fotógrafos. Al día siguiente, con el ambiente encendido por los sucesos de la víspera, unos 400 alumnos de la UB se concentraron frente al
Palacio de la Generalitat, donde lanzaron botes de pintura, palos de pancartas y huevos contra un cordón policial que protegía la fachada, sin obtener respuesta alguna de los agentes. La contundencia durante la primera jornada de incidentes y la pasividad del siguiente desvía el punto de interés del lugar y de los protagonistas de los hechos, para centrar la mirada en los altos responsables del Gobierno catalán. Sindicatos de Mossos y estudiantes y partidos políticos catalanes señalan a un mismo responsable:
Joan Saura, consejero de Interior.
Valentín Anadón, portavoz de
SAP-UGT, el sindicato mayoritario de Mossos, resumió a Efe la respuesta institucional a las críticas a la Policía autonómica de esta forma: “Primero sale Saura diciendo que no le gustó nuestra actuación,
Olmos (director general de los Mossos) dice que actuamos correctamente,
Joaquim Nadal (consejero de Política Territorial) indica que un día actuamos con excesiva fuerza y al día siguiente con demasiada pasividad, el presidente
Montilla sale en defensa nuestra porque no lo hace Saura, Saura nos envía una carta diciendo que sí confía en nosotros, y ahora sabemos que a lo mejor cesan a Olmos, no entiendo nada”.
Periodistas frente al Palacio de la Generalitat denuncian agresiones de los Mossos. Efe
Tampoco entienden nada los estudiantes ni las fuerzas políticas de la oposición.
Anadón, en declaraciones a
EL IMPARCIAL, defiende que “la actuación policial se ajustó a la realidad” y subraya que “45 Mossos resultaron heridos aquel miércoles de diversa consideración”. El portavoz del sindicato más representativo de la Policía autonómica catalana justifica la contundencia de la actuación en que, de no haber sido así, “los daños habrían sido mayores”. En el otro lado,
Jaume García, portavoz del
Sindicat d´Estudiants, afirma taxativo: “No fue un error, buscaban dar un escarmiento y criminalizar a los jóvenes”, a la vez que puntualiza la “intención pacífica” de los estudiantes, “si bien en ocasiones se cuelan algunos provocadores, cuya actitud condeno”. Pero García, aunque joven, ya ha vivido cargas en otras etapas políticas y lamenta que “los mandos de los
Mossos son herederos de la etapa de
CiU”.
Todas las partes consultadas a lo largo de esta semana por EL IMPARCIAL aluden a la cúpula de
Interior como responsable de cada uno de los movimientos de una Policía que, en este caso, tras una batalla campal y con “Saura en la picota”, dice Jaume García, se mantuvo imperturbable mientras algunos jóvenes lanzaban pintura rosa sobre sus uniformes y les humillaban con sus insultos.
José Domingo, portavoz adjunto de
Ciudadanos en el Parlamento catalán, cree que “no es digno para el Cuerpo hacerle aguantar estoicamente cuando se está hostigando al orden público”. En la misma línea,
Dolors Monserrat, portavoz del
Partido Popular en la Cámara autonómica, resta responsabilidad a los Mossos porque ellos “sólo reciben órdenes, acatan y obedecen”.
Joan Saura, consejero de Interior. Efe
Saura callaEste periódico ha intentado contar con la defensa y opinión de Interior, contra quien han cargado Mossos, estudiantes y partidos políticos de la oposición, pero la Consejería remite a los medios a la intervención que el consejero Saura realizará este martes, en la que anunciará la destitución del director general de la Policía autonómica,
Rafael Olmos. El silencio que Saura ha impuesto hasta el martes, tanto a su persona como a sus colaboradores, contrasta con las presuntas filtraciones a las que sí han tenido acceso otras cabeceras, como con la propia destitución de Olmos en un intento por apagar el enfado y zanjar una polémica que, avanzan Mossos y estudiantes a EL IMPARCIAL, no ha hecho más que empezar.
“Es imprescindible su apoyo con la que está cayendo y, encima, abre una investigación”, lamenta el portavoz del sindicato mayoritario de Mossos.
Valentín Anadón cree que Rafael Olmos es “una víctima propiciatoria, el único que nos ha ayudado”, y Saura, “el que menos cree en la Policía, el jefe de la Policía”.
Dolors Monserrat (PP) está de acuerdo con el sindicalista en que “Saura no puede dirigir Interior mientras no confíe en sus hombres”. Asimismo, tanto Monserrat como Domingo (
Ciudadanos) denuncian el ocultismo con el que la Consejería está conduciendo una investigación que no se ha caracterizado precisamente por su “luz y taquígrafos”. “Le viene grande el cargo”, concluye la diputada del PP.
Para el diputado de
Ciudadanos la solución no reside en “cortar cabezas sino en sentar cabeza, y eso pasa por un cambio de política en el departamento y un relevo de todo el equipo”. Los estudiantes saben que tras la actuación de los Mossos se esconde la política, y los Mossos, dice Anadón, exigen “responsabilidades políticas”. Unos y otros no van a consentir más golpes y están dispuestos a defenderse luchando. Los estudiantes nunca han dejado de hacerlo. Los Mossos, si Interior sanciona, anuncian un "conflicto abierto".