Para su sexto desfile en Cibeles Juana Martín se ha inspirado en André Courrèges... ¿cómo se pasa del lunar y el volante a las formas geométricas de los años 60?Hay que tener un poquito de capacidad y tener otra visión. Yo hace una semana hice moda flamenca y el meterme en Courrèges es un mundo muy especial para mí... me gusta tener esas caras tan opuestas.
Faldas minis, vestidos trapecio y abrigos ribeteados van a ser los protagonistas del próximo invierno... ¿Cuál será la paleta de colores con los que Juana dibuje sus diseños?Es una paleta de colores bastante austera porque sigo con el negro. Hay algún tono de color en la colección, pero sobre todo es una visión mía. Luego todo eso se convierte en grises, en marrones, en crudos... pero la puesta en escena es negra.
Después de tantos años en la moda... ¿te sigue dando respeto Cibeles? Muchísimo. Y además no hay que perderle el respeto. Tienes que saber dónde estás, con quién estás y dónde te estás moviendo. Cada temporada hay que ir con mucha ilusión, con ganas de superarte y de hacerlo mejor, pero el respeto no se lo pienso perder nunca.
¿Sigues pensando “Por Dios, que se siente todo el mundo” cuando el público se levanta a aplaudir en uno de tus desfiles?¡Sí!... ¡Por Dios, que no se levanten!...
Tu ropa además de quedar bonita en una pasarela, ¿puede formar parte de tu armario?...Sí, por supuesto. Mi ropa se puede colgar en una percha. En esta colección, por ejemplo, hemos utilizado mucho el vinilo, pero lo hemos trabajado de forma que tú te puedas poner perfectamente un vestido de vinilo monísimo. No son ropas que se pongan en una pasarela y luego no puedas llevar. Me gusta que la gente pueda vestirse y, como digo yo, colgarlo en una percha en tu armario.
En junio del año pasado Juana Martín inaugura la primera tienda con su firma ¿Mujer empresaria o mujer creativa?De todo. Yo creo que puede más la mujer empresaria, porque la primera la abrí en junio en Córdoba, la segunda en diciembre en Sevilla, y, si Dios quiere, abriré la tercera en Puerto Banús en abril. En principio soy bastante empresaria, pero también creativa; yo creo que hay que encontrar el equilibrio, tengo que hacerlo por fuerza. Quizá la creatividad se lleva dentro y lo otro hay que aprenderlo.
Supongo que es un honor llevar Andalucía por el mundo...Por supuesto. Yo sin mi Andalucía no podría vivir; sin mi Córdoba, sin mi tierra y sin mi gente no sería yo.
¿Es difícil innovar sin perder el concepto “flamenco”?Hay que saber innovar sin perder el concepto flamenco. Hay que saber darle ese punto. Y hay que saber dónde y con quién se está trabajando.
¿Qué ofrece la cultura gitana al mundo de la moda?Muchísimo: arte.
¿Cómo vive Juana Martín?Trabajando mucho, trabajando en familia y con mi gente, entre Córdoba, Sevilla y Madrid. También viajando. Disfrutando de vez en cuando de las amistades, aunque cada vez tengo menos tiempo.
¿Y cómo viste Juana Martín?Bastante normalita: vaquero y camiseta. Mi madre siempre me dice que por qué no me arreglo más, pero la verdad es que soy... no descuidada, pero sí bastante urbana. Me gusta que la gente no se fije en cómo voy vestida y pasar desapercibida.
Lucen tus diseños, entre otras muchas, Paloma Cuevas, Eugenia Martínez de Irujo o Carmen Calvo... mujeres muy diferentes ¿no? ¿Qué rasgos comunes tiene la mujer que va de Juana Martín?Que le gusta ser ella, que le gusta ser femenina, tener personalidad propia. Como cada una de ellas tiene una personalidad tan distinta, lo bueno de mis diseños es que se adaptan a cada una. Lo bueno es que seas un poco camaleónica y que gente que en principio no tiene que ver contigo en concepto, se haga de Juana Martín. Eso es muy importante.
¿Qué se siente cuando alguien como Rossy de Palma te dice “Juana , tengo un problema, me voy 'a los Cannes' y quiero uno de los tuyos”? Pues nada, cogió una falda de lunares muy mona, se colocó un corpiño negro y fue a los Cannes... Estaba allí Pedro Almodóvar y le dijo “¡pero de dónde has sacado esta falda!”.
¿Por qué te encantaría vestir a la Infanta Elena?Creo que es una mujer con muchísima personalidad, me gusta su forma de ver las cosas y la considero una mujer muy elegante. Siempre digo que si pudiera elegir la cogería a ella, pero en realidad no tengo un personaje fetiche. Me gusta vestir a gente normal, que quiera vestirse de Juana, y eso me llena igualmente.
¿Cualquiera se puede poner uno de tus vestidos?Sí.
¿Y uno de flamenca?También... hay gente que nunca se ha vestido de flamenca y cuando se meten en el traje es como si se transformaran...
¿Cómo se portan las instituciones públicas con la moda?Yo creo que bien... tampoco puedo hablarte mucho porque yo no he recibido gran cosa. Sólo tengo un socio, que es Invercaria, una empresa de capital riesgo, la tercera más importante de España, cuyo presidente, Tomás Pérez Sauquillo, es además muy amigo. Al margen de eso yo no he recibido nada de ninguna institución, así que desde aquí hago un llamamiento por si alguien se acuerda... Pero en principio creo que las instituciones se portan bien y que la moda está hoy muy metida en la política y hay aportaciones. De todos modos yo con Invercaria estoy contentísima, y ellos apoyan mucho a las empresas que estamos empezando.
¿Cuánto puede costar un modelo exclusivo de Juana Martín?Uf... no puedo decirte un precio en concreto, porque depende mucho... un traje de flamenca de los míos, que prácticamente son exclusivos, puede costar 2600 ó 2800 euros, que es un precio irrisorio para la calidad del traje.
Yo creo, Juana, que los hombres están un poco enfadados...¿Para cuando la línea masculina?Cuando esté preparada. Ahora estoy con bolsos, con complementos y me gusta asentar todo lo que hago e intentar que las cosas salgan bien. No soy partidaria de abarcar mucho y hacer poco.
Supongo que diseñar trajes de novia debe ser algo más que especial...
Me encanta, es de lo que más me gusta. Tenemos 35 novias para vestir y me gusta mucho. Es evadirse un poquito.
¿Cuándo surgen las ideas?; viendo películas, en sueños...De todas las formas, no te lo puedes imaginar. Estas activada todo el día, y como estás receptiva tu cerebro no deja de funcionar.
Aparte de la moda Juana Martín tiene otra pasión: los caracoles...¡Tú sabes muchas cosas!... me encantan desde chiquitita. En Andalucía son muy típicos y en Córdoba hay un puestecillo donde los hacen de muerte.