América

José Guadalupe Osuna Millán: “El Plan Mérida es una ayuda marginal, pero la política de Obama puede que tenga éxito”

Entrevista

Martes 31 de marzo de 2009
El gobernador del Estado de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán, posee el tono de voz firme y pausado de los ciudadanos del norte de México. Desde 1992, este economista de profesión se ha dedicado a la militancia política dentro de la plataforma Partido Acción Nacional (PAN), movimiento del Jefe de Estado mexicano, Felipe Calderón. Antes de asumir la gobernación en noviembre de 2007, Osuna Millán ostentó la presidencia Municipal de Tijuana, fue director de la Comisión Estatal de Agua, diputado federal y director de Inversión Pública, entre otros.

En su segunda visita oficial a España, el gobernador de Baja California concedió una entrevista en exclusiva a El Imparcial, en donde expuso los reto que supone ser la máxima autoridad de un Estado fronterizo.

¿Cuáles son los vínculos que unen a España con el Estado de Baja California?
Nuestros primeros clientes son los californianos, el segundo lugar lo ocupan los japoneses, el tercero los coreanos y, el cuarto lugar, España. Hoy en día, la inversión extranjera directa de España a México ocupa el segundo lugar, después de la norteamericana; sin embargo, lo que los españoles conocen de México es de Jalisco hacia el sureste, Cancún y la zona Maya, mientras que el norte no es conocido. Por eso, nuestro interés es visitar a España y aprovechar la potencia que tenemos siendo un punto estratégico con el mercado norteamericano. La franja formada por la frontera del norte de México con el sur de EEUU. En Baja California hay 35 empresas españolas haciendo negocio y en todo México suman más de 2.250. Estos son brevemente los vínculos comerciales que estamos desarrollando ahora, pero nuestros vínculos culturales y amistosos se fraguaron hace muchos años. A diferencia del resto de México, Baja California fue colonizada, no fue conquistado, mientras el resto del país sí fue. El norte data de la época misionera, cuando fue construida una ruta de las misiones y hay toda una historia que desde el siglo XVII que prácticamente no se conoce. Queremos que la conozcan, un poco también para destacar la importancia de España en el norte de México.

¿Cuáles son los motivos y los objetivos de su visita a España?
Es justamente vincular más el norte de México con España y que nuestro público conozca las similitudes y analogías que tenemos con este país. He tenido una serie de reuniones con la Cámaras de Comercio y hemos dado a conocer nuestra industria, nuestra agricultura y el turismo, proponiendo visitas a los españoles a nuestro Estado.

¿Qué expectativas tiene con respecto a la gestión política del presidente Felipe Calderón?
El Estado de Baja California ha sido gobernado por el Partido Acción Nacional desde 1989, y ahora vamos a cumplir 20 años al frente del Poder Público de nuestro Estado. No cabe duda de que el acompañamiento de un presidente del mismo partido ayuda mucho a las tareas de gobierno. Tenemos grandes expectativas ahora con el presidente Calderón, tenemos un proyecto de infraestructura enorme que es la construcción de un puerto, con una capacidad de mover 6 millones de contenedores anuales, casi el triple que el puerto de Long Beach. Esto es parte del apoyo del gobierno de Calderón hace a Baja California. Además, hay una multiplicidad de proyectos de infraestructura en marcha para mejorar la competitividad de nuestro Estado, que es el tercero más competitivo después del Distrito Federal y Nuevo León. En términos económicos, Baja California es la entidad federativa que tiene una menor tasa de desempleo. Hay algunas áreas de la industria, como la electrónica que ha tenido un auge aún en este 2009 de crisis y muchas firmas han incrementado sus niveles de producción.

¿Qué impresión tiene usted del problema de la violencia y el narcotráfico en su país?
Creo que no ha sido justa la imagen que se ha vendido de México. Hay ciudades norteamericanas mucho más violentas. Le voy a dar un ejemplo: la ciudad de Nueva Orleans se asocia más con el jazz, con la fiesta, el Mardi Grass. De hecho, ciudades como Chicago, Las Vegas o Detroit tienen mayores índices de violencia que México. En la ciudad de Nueva Orleans, siguiendo con el ejemplo, se registran más de 90 homicidios por cada 100.000 habitantes, mientras en México, en ninguna ciudad se alcanzan estas cifras y la Ciudad de Juárez, que fue la más violenta en 2008, registró 45 homicidios. Nosotros no hemos sabido vender ni proyectar México, es necesario mostrar las bondades de nuestro país. Lo que sí hay hoy en día es un firme compromiso de los gobiernos de la República de combatir frontalmente el crimen organizado, que se ha incrementado por la creciente demanda de droga de la sociedad norteamericana. En España hay demanda de droga y hay quien la distribuye y quien cobra por ellas. ¿Qué tiene que hacer el Gobierno? Combatir de frente a ese mal que aqueja a muchas sociedades, combatirlo con energía y determinación y eso es lo que estamos haciendo. Creo que la manera de combatir este mal a fondo es a través de la educación, de los valores que se inculcan en nuestros hogares, no solamente en la instrucción académica y en los valores cívicos sino a través de las escuelas y de los valores de la familia. Nosotros dedicamos el 70 por ciento de nuestro presupuesto a la educación y apostamos por la formación y el desarrollo.

¿Cuáles son los retos que supone gobernar un Estado fronterizo bajo la problemática actual de inseguridad y violencia que vive el país?
Baja California es el Estado con menor nivel de desempleo. Es un Estado formado por migrantes, que en su gran mayoría provienen de las 32 Entidades Federativas con que cuenta México. El reto es que nuestros niños migrantes que llegan procedentes de otras entidades federativas puedan ir a las escuelas y sus padres puedan tener acceso a un trabajo y a una vivienda digna. Esto, obviamente, asociado a la lucha contra la violencia, que supone uno de nuestros dos principales retos, que son la economía y la seguridad. En materia de seguridad hemos disminuido considerablemente los crímenes de alto impacto. Por eso, un reto importante es la transformación de estos niños y de estos adolescentes para que cuando sean adultos tengan otra conducta distinta a la que se ve ahora.

¿Qué impresión tiene usted de ese convenio de colaboración entre el gobierno de EEUU y México denominado el Plan Mérida?
Es un apoyo marginal de EEUU. Hasta hace unos años, el Congreso estadounidense emitía certificaciones a México sobre la lucha contra el narcotráfico. Hoy se han cambiado los papeles. México exige al gobierno de EEUU que disminuya sus niveles de consumo de drogas, que detenga el tráfico de armas del norte hacia el sur y que han permitido que el crimen organizado se fortalezca. Además, EEUU debería detener el tráfico de dinero y su lavado del norte hacia el sur, que es lo que sostiene a estos grupos.
El Plan Mérida no viene a ser más que un reconocimiento de la culpa que tiene los norteamericanos. A lo largo de su reciente visita a México, la secretaria de Estado norteamericano ha reconocido plenamente estas dos aseveraciones. Ayer, el presidente Obama también expresaba la responsabilidad que tienen los EEUU y el esfuerzo que ellos tienen que hacer para crear una frontera más segura, que tenga efectos muy puntuales sobre estas dos variables, porque el crimen organizado no es sólo en México, también en EEUU. Entonces, tenemos que actuar con una visión más regional.

Foto de Sabrina Gelman


¿Qué expectativas tiene usted con respecto al mandato de Obama en materia de inmigración?
A mediados de abril Obama visitará a Felipe Calderón y ha mandado, estimo yo, a su secretaria de Estado para abonar el terreno para su venida y establecer acuerdos puntuales en materia de cooperación. También Obama ha deslizado, no lo ha escrito, una reforma migratoria que permita a muchos millones de latinos que viven de manera no documentada en EEUU, la posibilidad de regularizar su situación migratoria. EEUU es un país de inmigrantes que lo han hecho grande: inmigrantes latinoamericanos desarrollan tareas que muchos anglosajones no hacen. Este reconocimiento viene también de parte de Obama, ya que es hijo de inmigrantes. Su política puede que tenga éxito, también aprovechando la mayoría en el Congreso, tanto en la Cámara de los Diputados, como en el Senado. Tampoco queremos generar expectativas, como sucedió con Bush. Ahora estamos atentos pero sin generar demasiadas expectativas sobre el asunto de los inmigrantes, que el mismo Obama ha puesto en la mesa.

Si tuviera que describir en una sola palabra al Estado de Baja California, ¿cuál sería?
Progreso. Es un estado de progreso en el que muchas familias, como yo mismo, llegamos del sur y hemos encontrado allí lo que no teníamos en nuestro lugar de origen.

TEMAS RELACIONADOS: