Estados Unidos ha solicitado "formalmente" a la Unión Europea acoger a algunos de los detenidos en Guantánamo y ha prometido dar toda la información disponible sobre cada caso.
Prisión de Guantánamo. Efe
El
Gobierno de EEUU ha solicitado "formalmente un papel activo de la
Unión Europea" y ha mostrado "voluntad" de crear un marco de cooperación que facilite acuerdos bilaterales con los países de la
UE que acepten reasentar a algunos detenidos, dijo el comisario europeo de Justicia, Jacques Barrot, en una declaración emitida este viernes. Además, las autoridades estadounidenses se han comprometido a "ofrecer todas las informaciones necesarias para el análisis, caso por caso", de la situación de los detenidos, añadió Barrot.
El comisario también mostró su satisfacción por "el compromiso reiterado de Estados Unidos de luchar contra el
terrorismo dentro del pleno respeto a los valores democráticos". Este anuncio estadounidense llegó en la respuesta que las autoridades de
Washington enviaron a la cuestiones que Barrot y el ministro checo del Interior,
Ivan Langer, plantearon en una visita a la capital estadounidense a mediados del mes pasado. Los ministros de Justicia e Interior de la UE estudiarán estas respuestas en la reunión que celebrarán el próximo lunes en Luxemburgo.
Aunque la decisión de acoger a alguno de los detenidos de
Guantánamo será de cada país comunitario, la UE ha acordado poner en marcha un marco común para que el proceso se haga respetando principios similares en información o seguridad.
Estados Unidos está en pleno proceso de revisar todos los casos de los aproximadamente 240 detenidos que siguen en Guantánamo, dentro de la decisión del presidente
Barack Obama de cerrar ese centro para comienzos del año próximo.
La anterior administración de
George W. Bush estableció que aproximadamente unos sesenta de ellos pueden ser liberados debido que no tienen elementos para pensar que estén vinculados con actos terroristas. Sin embargo, no pueden volver a sus países (como China, Libia o Egipto) porque temen sufrir torturas o arrestos arbitrarios por las autoridades locales, dada su condición de ex detenidos de Guantánamo.