Cultura

Roberto Santiago: "Rodar una película en el Camino de Santiago ha sido un reto porque es un lugar mágico"

ENTREVISTA

Miércoles 08 de abril de 2009
En clave de la comedia romántica "más clásica" Al final del Camino une en la gran pantalla a los actores Fernando Tejero y Malena Alterio para explorar las "alucinantes" posibilidades dramáticas de la ruta jacobea a su paso por Galicia. Este miércoles, Roberto Santiago, director también de El penalti más largo del mundo y El club de los suicidas, estrena en los cines esta historia de amor que promete risas y no dejar indiferente a ningún espectador.

Comedia costumbrista con El Penalti más largo del mundo; comedia negra con El club de los suicidas y ahora apuesta por la comedia romántica en su nueva película. Lo suyo es realmente el humor.
Bueno sí, la verdad es que no es una decisión premeditada. De una manera natural es lo que me sale. Como espectador, desde adolescente cuando me pasaba la vida en una sala de cine, las películas que más he disfrutado han sido comedias y supongo que de manera natural, ahora como guionista y director, he terminado escribiendo y rodando comedias. Pienso que desde el humor siempre se pueden contar las historias más cercanas y cotidianas, y sobretodo me parece que la comedia tiene una virtud buenísima que es la capacidad de reírnos de nosotros mismos que es muy sano y muy terapéutico.

Fernando Tejero ha hecho triplete con usted, ¿es el cómico que mejor casa con sus películas?
La verdad es que cuando conocí a Fernando era un actor verdaderamente desconocido que había rodado un par de intervenciones en Los lunes al sol y Torremolinos 73 y yo buscaba un actor desconocido y con sus características físicas para El penalti más largo del mundo. Sin embargo, de la noche a la mañana se convirtió en un actor muy popular. Con Fernando me entiendo muy bien, es un actor al que le gusta muchísimo ensayar y trabajar. Es un grandísimo actor y cómico y para mí ya es más que eso, es mi amigo del alma.

Los actores protagonistas, Malena Alterio y Fernando Tejero en un momento del rodaje. Efe


La pareja de Malena y Fernando no recuerda demasiado a Aquí no hay quien viva
Yo tenía muchas ganas de trabajar con Malena. La había visto en cine y teatro. Después de Aquí no hay quien viva tenía miedo de repetir con la misma pareja, por la sensación que pudiera generar en los espectadores. Sin embargo, tras desecharla para otras películas creí que había llegado el momento de quitarme esos complejos y darle el papel que me apetecía. Desde el momento que comenzaron a ensayar se me disiparon todas las dudas. Me gusta tanto el trabajo de Malena y sobretodo cuando están juntos Malena y Tejero se multiplica tanto su talento y se entienden tan bien, que eso está por encima de cualquier consideración. Estoy feliz con haberlos juntado.

Usted dijo hace unos meses, mientras rodaba, que esta película “tiene todos los ingredientes para que funcione” ¿Cuáles son?
¡Dije eso! Nunca se sabe si una película va o no a funcionar. Los ingredientes son básicamente una comedia divertida y para todos los públicos. Y creo que es un película muy optimista, de las que sales del cine con la sensación de buen rollo. En este caso sales con la sensación de que merece la pena el Camino de Santiago, enamorarse e ir al cine.

¿Qué expectativas ha puesto en el funcionamiento de este filme?
Cuando uno hace una película pone todas las expectativas. El trabajo que he hecho durante dos años y medio está realizado con todas mis energías. Salimos con una película de la que todo el equipo se siente orgulloso y dispuestos a convencer a la gente de que merece la pena ir al cine. De todos modos estamos en un mes muy bueno para el cine español. Esta semana Mentiras y gordas ha hecho record de taquilla y Almodóvar está en el número tres. Ver a dos películas españolas entre las más taquilleras es algo inusual y espero que sea una corriente que se mantenga todo el año.

¿Cree que un gurú puede solucionar una crisis de pareja?
Realmente no lo sé. Lo bueno de la película es que no da la respuesta a esa pregunta sino que la plantea una y otra vez. ¿Puede alguien desde fuera ayudarnos? Es muy difícil en la vida estar solo pero estar en pareja es todavía más complicado. Siempre uno cuando está en pareja hay crisis permanentes y de eso habla la película. En este caso aparece un gurú que soluciona tu crisis, eso sí por una cantidad de dinero importante. El filme pone el acento en eso de manera ambigua nunca sabes si este gurú es un estafador o soluciona los problemas de pareja. La principal ayuda de los personajes de Al final del Camino viene de ellos mismos, es decir, cuando reconocen que tienen un problema de pareja que es un paso muy importante.

¿Es verdad que en el Camino de Santiago todo puede ocurrir?
El Camino ha sido para mí un descubrimiento maravilloso porque desprende una energía increíble. Ese contacto con la naturaleza creo que se ve reflejado en la película, con muchos planos generales y paisajes, donde los montes, los ríos y el camino influyen decisivamente en los personajes. Me parece sorprendente que prácticamente no se había rodado ninguna película española en el Camino de Santiago y por eso para mí ha sido un reto. Espero que a partir de ahora se hagan más historias en el Camino porque de verdad es un lugar mágico.

¿Usted ha hecho el Camino?
Me fui al Camino de Santiago con el ordenador portátil para documentarme para escribir el guión y luego volvimos para el rodaje. El director de fotografía, Juan Antonio Castaño y yo prometimos al apóstol que si la película iba bien este año haríamos el Camino. Como el rodaje fue fantástico y cumplimos el plan pese a la climatología, este 2009 haré el Camino de Santiago como un peregrino más.

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