La prensa electrónica los ignoró, más tarde vio en ellos una amenaza y, en la actualidad, convive con ellos y ejerce un canibalismo que, en ocasiones, confunde qué es un post y qué una información periodística. EL IMPARCIAL analiza el fenómeno blog con uno de sus padres en España, el periodista y profesor de la Universidad de Navarra José Luis Orihuela -autor de ecuaderno.com-.
Icono del RSS, muy vinculado a los blogs
Se calcula que nacen
60 blogs por minuto en el mundo. Es el
primer medio nativo de Internet. Tienen voz los que fueron sólo televidentes, oyentes y lectores, pero también aquellos que siempre han estado en el otro lado y ven en este nuevo soporte una oportunidad. Promueven el debate, el diálogo y la crítica, y una relación amor-odio con los medios de comunicación tradicionales.
Los apocalípticos argumentan que las
bitácoras -castellanización del término blog-, fomentan la descalificación, el morbo y el mal uso del lenguaje. Efectivamente, en la red abundan los portales soeces y dados a la provocación, a la vez que son mayoría aquellos que, a modo de diario personal, narran los capítulos vitales o experiencias de su autor. Sin embargo, una imprescindible inmensa minoría de blogs –son numerosos pero no hacen sombra a las bitácoras personales- es influyente, constituye un contrapoder, un contraste a la voz oficial y a su eco mediático y, lo más peligroso para los medios asentados: reciben miles, incluso millones de visitas y, los mejores, generan beneficios gracias a la publicidad. Así, muchas cabeceras electrónicas e incluso webs de empresas han optado por incluirlos en sus contenidos, proceso conocido como
"canibalismo" –"si no puedes con tu enemigo…"-.
Pero no hay que llevarse a engaño. Los blogs requieren una gran dedicación y apenas se obtienen visitas y mucho menos dinero en los primeros meses de vida. Escasos privilegiados consiguen arañar euros a grandes de la red, pinchazos a las principales cabeceras o credibilidad a los periodistas de referencia. El mayor valor de este fenómeno reside en su carácter solidario y comunitario. Frente a la feroz competencia de la prensa tradicional, emisoras de radio o cadenas de televisión, la blogosfera se caracteriza por los lazos entre sus miembros. Ella sola se alimenta y, como tal, conforma una amenaza real para la difamación en prensa o política, la mentira o falta de rigor. Un ejército formado por millones de ciudadanos informados se ha agrupado en una realidad virtual llamada
blogosfera que pretende acabar con el poder sin argumentos desde la independencia y el diálogo multidireccional y sin fronteras.
El autor puede ser usted mismo, es tan sencillo como acceder a páginas como
Blogger –propiedad de Google- o
Wordpress y convertirse en el director de su propio proyecto en la red. Consiste en introducir sus datos -sujetos a un contrato de privacidad- y, posteriormente, la página le guiará para, en no más de 10 minutos, tener una página web propia que usted mismo puede diseñar y en la que puede escribir aquello que le apasione o preocupe. Usted es el dueño de su pequeña parcela en la red y director y editor de su aventura. "Los blogs han sido el comienzo de la web social, abrieron la red a la gente corriente y le permitieron convertirse en medios”, apunta el profesor Orihuela, pionero y conferenciante que ha mostrado las virtudes y peligros de esta joven herramienta de comunicación por todo el mundo.
Página de inicio de Blogger
Los blogs introducen en el
Periodismo nuevos temas y un lenguaje diferente: más conciso, menos sobrio y que habla de tú a tú a al receptor-emisor. No obstante, la libertad de lenguaje que ofrecen las bitácoras no es sinónimo de que la comunidad de internautas acepte un vocabulario descuidado. La calidad y credibilidad arrancan en el buen hacer. Conseguirlo tiene como premio ganar avezados lectores que enriquecerán el blog con halagos, críticas o nuevas pregunta sobre la cuestión que se debate.
Asimismo, los
blogs son el termómetro de la calle. Marcan el pulso a la sociedad y provocan que los grandes miren con lupa qué se cuece en la red. El
11 de septiembre de 2001, los blogs sacaron sus garras, no tanto contra el presidente
Bush sino contra los medios de comunicación, los grandes grupos que al unísono voceaban las teorías de unos y otros, como ocurrió en España tras el
11 de marzo de 2004. Los blogs conforman el cuarto poder que en tantas ocasiones el experto en comunicación
Ignacio Ramonet ha atribuido a la ciudadanía. Establecer un control rígido e independiente de la política o la economía, y más tarde de la prensa, significa atar en corto a la única voz para abrir un debate mundial, democrático y libre.
La pregunta que se hace la blogosfera y que el IMPARCIAL ha transmitido al profesor
Orihuela es si el canibalismo de los medios digitales, que incorporan blogs, y el hecho de que la publicidad se empiece a fijar en ellos, no significará su muerte, el fin de su razón de ser: la independencia. El padre de los blogs en España considera que nos encontramos en “una fase clásica del proceso de innovación tecnológica en la historia de la comunicación pero, una vez superada, los viejos medios cambian y los nuevos construyen su propia y diferenciada identidad”. En su opinión, “es un error entender la relación entre la prensa digital y la prensa de papel como una dicotomía. En cualquier caso, el futuro pertenece a la información, no a los medios, y
la información pertenece a la gente”.
José Luis Orihuela, en su libro “
La revolución de los blogs”, afirma que “un blog que es periodismo no lo es por el hecho de ser un blog”, es decir, que podemos encontrar información fiable y contrastada en un soporte que muchos han intentado criminalizar, pero la precaución no es mala consejera a la hora de dar pábulo a un desconocido. El periodista concreta que una buena bitácora no es, ni más ni menos, que “la voz de una persona que nos cuenta con frecuencia las cosas que le apasionan y que nos invita a visitar lugares interesantes”. Al hablar de lugares no sólo se refiere a países o ciudades –excelentes ejemplos en casos como París o
Nueva York-. Un lugar interesante es aquel que ocupa y preocupa a cada uno y que quiere compartir con el resto, como la afición por los contenidos
televisivos, el motor o la política. Pero los blogs también tienen su lado “glamouroso”, y las caras conocidas no han obviado la cercanía de los blogs con el en otros tiempos receptor.
¿Quiere conocer de cerca a algunos de nuestros políticos?, ¿o qué sensaciones recorren la cabeza de los
presentadores de los informativos de Televisión Española? Y, lo más novedoso, ¿quiere darles su opinión, ser leído por ellos? Fotologs, videologs, podcats… lo que comenzó como una plantilla de texto se está transformando en un soporte que permite las más variadas y bellas formas de comunicación con el otro lado, aunque la pregunta es…¿quién está ahora al otro lado? El profesor Orihuela responde el último de los interrogantes: ¿Cuál es el futuro de los blogs? “En la naturaleza de los nuevos medios está el gen del cambio. A lo largo de sus más de 12 años de historia los blogs han sabido cambiar y por eso están vivos. El futuro será lo que hagamos nosotros, y los que llevamos tiempo en la blogosfera seguimos con la ilusión y la pasión con la que comenzamos. Los blogs tienen cuerda para rato”.