América

México espera la visita de Barack Obama con muchas expectativas

la primera a un país latinoamericano

Miércoles 15 de abril de 2009
México acogerá este jueves la visita del presidente de EEUU, Barack Obama, la primera a un país latinoamericano, en medio de una gran expectación ante posibles nuevos apoyos al combate contra el crimen organizado y más compromisos en materia migratoria.

Un mayor control de las armas que llegan a México por la frontera es una de las prioridades para el Gobierno de Felipe Calderón, mientras que las posibles discusiones sobre una reforma migratoria integral en EEUU estarán condicionadas por la coyuntura de crisis económica que padece ese país. La llegada de Obama está prevista para las 13.15 hora local del jueves (18.15 GMT), cuando aterrizará en el aeropuerto capitalino y será trasladado en helicóptero a Los Pinos, la residencia oficial del presidente mexicano.

Allí ambos mandatarios participarán en una ceremonia de bienvenida, a la que seguirán reuniones de trabajo de sus comitivas y un mensaje conjunto a la prensa dos horas y media después. Por la noche, Calderón ofrecerá una cena de gala a Obama y su comitiva con la que concluirán las actividades programadas.

El barrio de Polanco, una zona residencial y de oficinas de la capital mexicana en la que se encuentra el hotel en que se alojará Obama, se ha convertido en un "búnker" tomado por miles de policías y personal militar del Estado Mayor Presidencial que velará por la seguridad del mandatario. El contraste es mayúsculo con la visita que realizó a la capital mexicana en 1962 el entonces presidente estadounidense John F. Kennedy, que paseó en un auto descapotable saludando a la gente por el corazón de la ciudad.

La visita de este jueves llega precedida por la que a fines de marzo hizo la secretaria de Estado de EEUU Hillary Clinton, que allanó el camino a Obama al atajar las versiones de que México es un "Estado fallido" y anunciar que la nueva Administración quiere abrir una etapa de corresponsabilidad con su vecino. Ese cambio de discurso respecto a la política de George W. Bush, de buenas palabras y pocos avances, ha sido acompañado de compromisos más firmes con Calderón, que ha convertido la lucha contra el tráfico de drogas en una de sus prioridades políticas.

Este mismo miercoles, EEUU incluyó a tres organizaciones de origen mexicano, el cartel de Sinaloa, Los Zetas (brazo armado del cartel del Golfo) y La Familia Michoacana, en la lista negra de entidades dedicadas al tráfico internacional de drogas. Para el profesor José Luis León Manríquez, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la visita de Obama está marcada por una serie de "expectativas de posibles acuerdos que no se han concretado" en los últimos años en la relación bilateral.

La Confederación Nacional Campesina (CNC), una de las mayores organizaciones agrarias del país, sostuvo hoy en un comunicado que es urgente aprobar una reforma migratoria en EEUU especialmente ahora, cuando en algunas regiones de México la llegada de remesas ha caído hasta un 50% por la crisis. Además, pidió que cesen "las medidas de seguridad que ponen en riesgo la vida de miles de indocumentados que cruzan la frontera norte por la necesidad de trabajar y subsistir".

Por su parte, el ex presidente de México Vicente Fox pidió a Obama en una entrevista con CNN un mayor compromiso y dejar de lado las "palmaditas en la espalda" que el país recibía de Washington cuando él gobernaba (2000-2006). Asimismo, el ex embajador estadounidense en México Antonio Garza explicó hoy en un artículo en el diario Reforma que Obama debe colocar "entre sus más altas prioridades" la relación con su vecino, porque mejorar la seguridad y prosperidad regionales sigue siendo algo "vital" para su país.

Garza señala que el discurso de quienes consideran a México un Estado fallido "ha cedido en cierta medida" y confía en que se desvanezca. A ello contribuirá, a su juicio, que durante la visita los presidentes se centren en forjar "alianzas más firmes y motivar la inversión de compañías estadounidenses y mexicanas en ambos países".

Al margen del narcotráfico y la inmigración, otro asunto de la agenda será la posible "mejora" del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que pretende Obama, aunque todavía no ha detallado sus planes.

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